En la larga distancia de un sentimiento reprimido...
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¿Quieres que te sea sincera?
No sé si sea merecedor de tales palabras o si llegas a comprender el significado de su implícito contenido, pero es la única forma “educadamente atrevida” de expresar libre y cómodamente el reflejo interior que, reprimidamente cansado, salió de interprete esta noche y que tiene como blanco la única persona responsable de tal agonía.
Sera sincero al decir que extraña el sentir de manos cariñosamente incitadoras ligeramente alejadas de lo que se conoce como amor, el vals delicado y grotesco de protuberantes labios, el toque placentero de tenerlo entre su ser y no pensar nada más que la repentina modalidad erótica que alivia tensiones y cuyas viciosas acciones han de ser revividas en tiempos posteriores bajo la denominación de sueños placenteros escasamente limitados por la fría realidad.
Sera sincero al extrañar la corriente friolentamente cálida en su residente cuerpo cuando este esta precipitante al acto, y que de solo pensar y sentir la mirada que lo desnuda, comienza el picantoso y atrevido gusto ansioso por explotar.
Lamento no saber expresarlo con comunes palabras, como las personas que directa y claramente deciden confesarse, dando vacíos pasos que serán un efímero recuerdo y cuando el objetivo sea alcanzado entonces las palabras serán algo más que nada en el tiempo.
Sencillamente prefiero esconder el sentido significante bajo corpulentas palabras, así serán recordadas al menos por no ser entendidas.
Lo único que alegare de forma concreta, es que no se trata de perversión y suciedad mental en su sentido mas despreciable; el suculento erotismo ha de ser el protagonista responsable de tal interpretación.











