Sé que prometí
no volver a buscarte,
tu piel morena
pena por mi mente,
si he de encontrar una salida
y no queda más remedio
nos vemos en la misma avenida
donde apagabas mis incendios.
También te vi de rubia
con un brillo detonante
de distintos tipos de acciones
erráticas mayoritariamente,
tejiendo entre mis labios
un relajo inexistente,
suave amargor y frío
que aparecen si estás presente
Te he visto en estos tiempos
sin tocar tu cobertura suave
te desvisto en silencio
solo para observar
y nadie sabe a ciencia cierta
que estoy a punto de tropezar,
que el camino está oscuro
y tú me tientas a tentar.
Que me perdone a quien le importe
lo que sucede con mi vida
perdón y aquí redundo
aún tengo cosas que perdonarme
así que armado de amargura
voy a pedirle al cantinero
un vaso de cerveza negra
el escape es hoy lo primero.