(...) Hervirá el mar cual la cazuela en el fuego, mudando su color y estado natural, y mostrará querer mal a cualquier cosa que un instante sobre él se detenga; peces grandes y pequeños correrán a salvarse y buscarán escondrijos secretos; huirán del mar donde nacieron y crecieron, y su salvaci6n en la tierra perseguirán. Todos los peregrinos a la vez jurarán y prometerán presentes hechos de cera; el gran pavor sacará a la luz los secretos que al confesor no fueron descubiertos.
Ausiàs March












