Lo reciente solo fue un reflejo de todo lo sucedido en el pasado, las concecuencias de nuestros actos, de nuestro yo de hace años, el yo de hoy no puede cambiarlo si no se sana aquella versión. El yo de hoy enfrenta la vida con todo lo que aprendió de las experiencias vividas y con todo el peso de su actuar, de sus errores.
Es aceptar que todo lo que hizo hoy tiene una consecuencia, es aceptar que la persona que era entes se ha transformado, ya no es esa version. No se puede solo borrar el pasado, queramos o no, deja marcas. Lo que hacemos hoy, en un futuro dará sus frutos. Y esque es verdad, pasado y futuro no existen solo este momento y aquí justo en este instante se encapsulan todos los tiempos.
Lo que hacemos en este instante se vuelve pasado en un segundo, lo que hacemos dicta la pauta de lo que vendrá al segundo suguiente y ese segundo siguiente se vuelve presente de nuevo. En gran escala, lo que estamos viviendo hoy es un futuro marcado por un pasado que en algún momento fue presente. Y todo a partir de nuestras acciones. Y eso es el karma, no es un castigo es solo cosechar lo que se siembra. Si siembras una semilla de manzana cosecharas manzanas no plátanos. No esperes recibir algo distinto a lo que tus acciones ya han marcado. Nosotros creamos nuestra realidad.