¿Por qué sobrevive ESPOILERTV? Porque participa la gente. Por ejemplo crea fichas de series (no los usuarios nuevos, supongo que por la crisis y los recortes recientes, ja). Configura luego un calendario anotando una a una las fechas de emisión, donde se colocan posteriormente los enlaces a los sitios de descarga de siempre. Ocasionalmente escriben algo llamado “artículos” en un espacio llamado “blog” donde a veces comentan cosas. La idea es catalogar un vastísimo territorio antiguamente conocido como “pirateo” (¡qué tiempos!) anónima y escrupulosamente, sin buscar flores, paciente y religiosamente, línea a línea, echando muchísimas horas. Usando las cuentas que quieras, con el nombre que te apetezca, sin importar si el mismo nick se repite mil veces. Las motivaciones de este titánico pasatiempo (que algunos llaman “aporte”) no están claras: por sentirse parte de algo grande, por pasar la noche solo en casa, por ganarte el cielo de los internautas, por expresión artística, por adicción compulsiva o por pensamiento mágico. O quizás se trate de un ejército de chinos, de una secta integrista, o de chavales o abuelos con tiempo libre infinito. Da igual. Todos vemos series y nos gusta compartir.
Pero luego, sin venir a cuento, desaparecen muchísimos “aportes”: Artículos y comentarios se desvanecen continuamente sin que nadie aparentemente repare en ello, convirtiendo la relectura del “blog” en una experiencia sorprendente: información que te sonaba haber ojeado ya no existe cuando la vuelves a buscar; o al releer charlas en los hilos te encuentras hablando con el amigo invisible. También (y esto sí parece importar) se evaporan fichas de series que incluyen todos los enlaces que colocaron los que llegaron después, y eso no está al alcance de cualquiera Quizás fulminan cuentas en la esperanza de erradicar usuarios molestos o quizás haya lecturas que desvíen al rebaño del Camino. O incluso que algunos pierdan la fe y abandonen la causa o que se suiciden derribando torres gemelas. Vamos, lo normal en cualquier sitio privado, luego te chinchas si te banean, vale, pero ¡es que aquí los que realmente se joden son los demás! Como compendio de series este sitio es el menos fiable del mundo, habiendo a estas alturas muchas “webs” mejores para descargar enlaces y organizar una agenda. Hay soft que te descarga el torrent nada más emitirse, hay aplicaciones que te colocan los subtítulos automáticamente mientras estás viendo el episodio, y hay calendarios mucho más completos, rápidos y exactos, que también puedes personalizar a poco que conozcas los rudimentos del inglés. Por no mencionar la oferta actual de “sinopsis” y “reseñas” para discernir la paja del grano. Y así, mientras el mundo sigue girando, el espoilero “de pro” parece empeñado en alimentar una leyenda un tanto absurda: Espoiler depende de tres frikis copiando y pegando sin descanso (que también pueden borrar lo que editan en cualquier momento) y, encima, ¡los de “arriba” eliminan los aportes sin avisar y sin criterio ninguno! Hagamos una prueba, busquen una serie llamada... Borgen. ¿Existe Borgen? Existe y aquí se escribieron artículos hablando de Borgen, se comentaron y hasta se aplaudieron, luego fueron útiles. Previamente se elaboró una ficha de Borgen y se colocaron enlaces para ver las tres temporadas enteras. Pinche Borgen y encontrará la ficha vacía. Y si tiene tiempo y ganas navegue por los tuits de @espoilertv de estos 3 años y posiblemente alucine con la cantidad de artículos que ya no existen en ese “blog” (incluidos los de Borgen). Y hasta encontrará algunos tuits recomendando la serie Borgen y el artículo que hablaba de Borgen. ¿Alguien se quejaba más abajo de no encontrar Varg Veum? Pues así un montón. No me digan que esto no es digno de aparecer en… ¿Cuarto Milenio?
Vayamos al ¿blog?, una especie de foro para protestar lo absurdo o comentar lo obvio donde el grueso de descargantes puede navegar meses enteros entre el desierto habitual, ocasionales copipastes de internet y sonrojantes textos pueriles que rezuman inocencia y ternura, alcanzando periódicamente picos de mal rollo galopante. Todo ello aderezado con la permanente búsqueda de aprobación (que quizás muchos confundan con una especie de triunfo personal) por parte de cualquiera que ose “publicar” algo, bien del resto de la comuna, bien de un misterioso gurú que nadie ha visto. Esto, cuentan, sirve para “recomendar series” pero en lo práctico hay cada vez, y cada vez más, menos recomendaciones; de hecho, cada cierto tiempo desaparecen unas cuantas. Esta debe ser la colección de “artículos sobre series” más insegura e inestable del universo. ¡Y no hablemos ya de los contenidos! El “blog” de Espoiler, más bien, es ese territorio “muy nuestro” donde los lugareños dan rienda suelta a sus tres pasatiempos favoritos: pedir, especular y quejarse: A veces no comprenden, a veces les va lento, otras que si no escriben lo que les gusta leer, otras que si ponen cosas que no quieren pinchar, otras que si no votan lo que hay que votar, que si no pueden recuperar la contraseña, que si alguien sabe qué ha pasado, que si hay spam, que si hay trolls, que si me va raro, que si antes era todo mejor, que si no nos moverán o, este es el caso, que si “faltan cosas”… (mi preferida: ¡que hay que escribir de series!). Toneladas de confusión, más aún si acabas de llegar. Y nunca contesta nadie.
En vez su eso enseguida florece una especie de guerrilla “hater” (fervorosos guardianes del alma espoileriana) para erradicar cualquier atisbo de crítica y/o creatividad, aportando argumentos tan fundamentales como "déjanos tranquilos", “la culpa es de ese” o “hablo en nombre de todos”. Una misión admirable donde hay licencia para emplear las más novedosas tácticas de intimidación virtual como “hacerse muchas cuentas para rajar lo mismo”, “no te leo pero te contesto”, “quejarse a papá” o “votar muchos rojos”. Es verdaderamente genuino el catálogo de personajes en este espacio empeñados en boicotear el trabajo (y la inteligencia) ajenos “en el sagrado nombre de Espoiler”. A saber: la curiosa manía autóctona de cargarse artículos de otros por no-se-sabe-qué interés común, la irreprimible fobia hacia cualquier tipo de contacto con el conocimiento exterior en forma de enlace, o la sana costumbre de ridiculizar cualquier idea o selección “del que te cae mal“. Fanáticos, ignorantes, intolerantes y/o flipados varios (hay quién apunta que suelen ser el mismo en diferentes apodos, cosas de la sociedad de la desinformación) aparecen puntualmente para juzgar y sentenciar cualquier situación anómala ¡teniendo la misma puta idea que tú! Misteriosos nicks salidos de la nada resuelven las dudas de los advenedizos señalando enemigos imaginarios ¡y acusándolos de no dar la cara! Hordas de comentarios nerviosos reducen cualquier incidente a una “vendetta” personal ”¡porque yo lo conozco!”. Y así. Tan dolidos y escandalizados de que les toquen “su rinconcito”, cual furibundos antiabortistas en una campaña pro-vida, como si así ganaran puntos para el día del juicio… ¿y solucionan algo? Lo dudo.
Futuros estudios sobre los hábitos internautas quizás aclaren algún día si el reblandecimiento del cerebro, la paranoia proteccionista, el travestismo desenfrenado y la fijación obsesiva son efectos colaterales de pasarse horas, días y meses subiendo y bajando links mecánicamente, copiando y pegando, copiando y pegando, copiando y pegando… Mientras tanto ¿de qué sirve farfullar tanto, insidiar gratis y poder insultar a gusto desde varios frentes, mas que para añadir más confusión? ¿Era esta una empresa colectiva o un reducto de psicópatas? Nadie lo sabe. Espoiler es incomprensible. Si hay un administrador aquí nunca explica nada, aunque se muestre puntualmente para borrar artículos como este una y otra vez. De hecho, más que “administrador”, más bien se trata de un “borrador” o “liquidador”. ¡Al menos podría tener la decencia de reponer de una vez Borgen! Y si a fin de cuentas, tampoco existió el Holocausto y nunca vinimos del mono, ¿qué más da preservar lo que “no mola” en un sitio tan irrelevante? ¿Tenemos memoria acaso? Los creyentes más fieles seguirán aferrados al clavo de encontrarle un sentido a sus horas de cliqueo, ya les pongas evidencias en los morros porque, no nos engañemos, por muchos ideales que valgan ¡a cada cual lo que realmente le importa es que le toquen lo suyo! Los novatos seguramente alucinen y sigan preguntando al infinito. Y muchos otros se irán para no volver porque ¿acaso queda algo aquí interesante que leer? (Aparte, claro, de la rutina habitual: el “coñazo” de prepararte los archivos uno por uno cada vez para ver un episodio, mirar veinte veces a ver si “están”, bajarlos si es que hay fuentes (y wifi), comprobar que son los buenos, acordarse de marcar una cruz cuando los acabas ¡que no se te olvide que los has visto!, renombrar el subtítulo y cambiarle luego la codificación para que salgan las tildes, resincronizar el avi que se va de madre, y que luego encima no te guste, bla, bla, bla).
A lo que íba: yo en estas, leyendo “sobre series” por ahí fuera, me encuentro a un tal Gordo Casciari todo orgulloso promocionando este ¿portal? desde tribunas lejanas: “Ah, es que es una base de datos de series completísima (?)… y sin publicidad… y los enlaces esos los sube la gente, ¡a mí que me registren que yo solo pongo la plata!”. Pues acabáramos. ¡Ahí tenemos al accionista! Sea consciente este inversor fabuloso que si el premio de colaborar es que te borren sin dar explicaciones después de haber regalado tu energía, tu tiempo y tu conocimiento ”sin plata ninguna”, esto no es para tirar cohetes. Pero al menos ya tenemos un responsable y “la comunidad” debería saberlo: ¿Por qué borras el trabajo de la gente, Gordo? ¿No sería beneficioso aclarar cómo funciona el “rinconcito”, en vez de echar balones fuera borrando este texto una y otra vez? ¿No se merecen siquiera un respeto los que comentan luego, que cada vez que entran se encuentran otra vez los comentarios a cero? El 70% de lo que se puso aquí ya no existe. Y subiendo. ¿Te hace feliz conservar “limpia” esta patraña, tu colección de enlaces y tu guardia de “machacas” para presumir luego en esos diarios de ahí fuera? ¿Tú también te volviste “hater” o es que no te gusta Borgen?