El Plan de la Mariposa #elplandelamariposa #lafuente #estadioobras La Fuente (Vivo en Obras 11/06/2022)
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Las Pelotas revolvió el baúl de los recuerdos en Obras
25 de Noviembre, 2 años después de la partida física de Diego Armando Maradona. Un día antes del partido que definiría, en parte, el destino de Argentina en el mundial de Catar. Es por esto que se vislumbraron entre la muchedumbre muchas camisetas celeste y blancas, otras con el número 10 en la espalda y hasta algunas con la cara o frases del Diego. Eran las 21:15 y la gente, ya impaciente, empezaba a entrar en calor con el conocido canto popular de Las Pelotas, pero también con cantos para la selección. Tras una larga espera, a las 21:28 se apagaron las luces y, de a uno, fueron subiendo los integrantes de la banda.
Sorpresivamente, Combate fue el tema elegido para abrir un show que constaría de 34 canciones y más de 2 horas de duración. Orugas, Al final ¿Qué somos?, ¿Qué podes dar?, Ya no estás y Víctimas del cielo continuaron el repertorio. “Vamos mañana loco” dijo Germán y automáticamente la gente empezó a revolear camisetas al grito de “el que no salta, es un inglés”.
Desde ese momento en adelante, el show de Las Pelotas tomaría un rumbo noventoso. “Este tema me lo pidieron un millón de veces. Esta noche queremos hacer esos temas que a veces nos olvidamos de tocar.” continuó Daffunchio, y así salió una combinación de canciones que fueron desde su último disco de estudio hasta el año 1994, con clásicos que hace bastante no sonaban como El ñandú, El chupetón, Saltando, Tucán, El fantasma no muerde. En el medio del show, cuando en el campo y las tribunas la gente deliraba con Si Supieras, subió la única invitada y amiga de la banda, Claudia Canga, para cantar, como ya es costumbre, Será. Más adelante, antes de apagar las luces por primera vez, sonó La clave del éxito.
“Hasta el infinito y mucho más” anunciaba el vocalista líder y daba inicio a los bises de la noche, divididos en 3 bloques de 2 canciones, entre los cuales repetía “Si quieren más, ya saben, tienen que pedir”. Finalmente, luego de Sin hilo, y para dar cierre a una noche espléndida, sonaron Capitán América y Brilla (shine), el cover de Sumo que mayormente usan para finalizar el show.
La banda, conformada por Germán Daffunchio en voz y guitarra, Tomás Sussman en guitarra, Gabriela Martinez en bajo, Gustavo Jove en batería, Sebastian Schachtel en teclados y Alejandro Gomez Ferrero en vientos y percusión, combinan un sonido potente y prolijo con un impresionante juego de luces, para lograr posicionarse como una de las bandas emblemáticas del rock Argentino. Esta vez, la cita fue en el Templo del Rock ante más de 4 mil personas que durante un poco más de dos horas desearon detener el tiempo, en el preciso instante en que fueron felices.
Crónica: Oscar Nievas
Fotos: Ana Vega
ACRU CIERRA EL AÑO CON UN SHOW HISTÓRICO: “OBRAS EN OBRAS”
EL 15 DE DICIEMBRE ACRU SE PRESENTARÁ EN EL ESTADIO OBRAS SANITARIAS MARCANDO UN NUEVO HITO PARA EL HIP HOP NACIONAL.
Esta última presentación del año, nace de la auténtica necesidad de Acru de reencontrarse con la esencia y reconocer el camino. Abriendo la puerta al flashback de eventos originarios que nos enamoraron de esta música.
“OBRAS EN OBRAS” es parte del cierre de una etapa, que da inicio al camino de su álbum “EL DON” el tan esperado disco que viene trabajando hace tiempo y que en el 2023 dará luz.
«Obras en Obras es un concepto, una experiencia creada por y para El Movimiento» anuncia el artista, y afirma « En OBRAS podré tocar las canciones que forman parte de toda mi historia, sabiendo que más de una sonará por última vez, quiero vivir esto al lado de quienes siempre estuvieron ¡Nos espera un Round Único! ».
ÚLTIMAS ENTRADAS A LA VENTA ACÁ
Las Pelotas vuelve al Templo del Rock
Luego de una gira por Argentina, Uruguay y Europa, rompieron la escena una vez más en el Festival Bandera de Rosario el 22 de Octubre.
En el marco de la gira presentación de su último disco "Es así", ya tienen fecha confirmada para el Cosquin Rock 2023, festival en el cual se presentaron todas las ediciones. Su última presentación en Buenos Aires fueron los dos shows consecutivos en La Trastienda luego de explotar el Luna Park. Pero antes de cerrar el año, tendrán una última parada en el Estadio Obras. El Viernes 25 de Noviembre desde las 20hs, estarán tocando en el mítico Templo del Rock.
Las entradas están a la venta por sistema Livepass https://www.livepass.com.ar/events/las-pelotas-en-estadio-obras-25-11
Nos espera una verdadera fiesta pelotera.
Excelente show de @fuerzabrutaok ayer en @estadioobras 😀 #FuerzaBruta #EstadioObras #Wayra (en Estadio Obras) https://www.instagram.com/p/CgsmPMUjbAxnuNvnoUKx3IxXw51OJ6I4HFnugw0/?igshid=NGJjMDIxMWI=
Intro Juego de Seducción, Soda Stereo, Estadio Obras Buenos Aires Argentina 1986. #sodastereo #juegosdeseduccion #estadioobras https://www.instagram.com/p/B6J0ktDHrwrOSmN6bitlWusG4eO83zHN5t6njA0/?igshid=1lcy2n0aq46wq
Antonio Romano: “Me tiemblan las piernas cuando toco estas canciones”
Este sábado 22 de diciembre, La H cierra el aniversario del mítico Ácido Argentino en el Estadio Obras. Previo a este retorno histórico al Templo del Rock, charlamos con Antonio “Tano” Romano acerca del estado actual del heavy metal y de por qué a veces el recuerdo puede ser el mejor de los impulsos.
Existieron en nuestro país muy pocas bandas tan emblemáticas como Hermética. Seis años fueron suficientes para refundar el heavy metal nacional y abrirle la puerta al thrash de manera definitiva a una escena que al día de hoy no ha podido regresar a sus épocas de gloria. Este nuevo aniversario de Ácido Argentino (1991) sirve como recordatorio de que el género está más vivo que nunca y que, a diferencia del rock tradicional, tiene en sus grandes nombres un factor de empuje antes que uno de estancamiento.
Trastornados: ¿Cómo se encuentran para este cierre de año? ¿Cuál es la reflexión que hacen luego de su explosivo y exitoso regreso al ruedo?
Antonio Romano: Bueno, muchas gracias por las palabras. El balance que hago es muy bueno. Más que nada porque la gente disfruta mucho de estos shows, es algo que superó todas nuestras mejores expectativas, te soy sincero. Y la reflexión es la misma de siempre: ¡Aguante el heavy metal! La música que tanto amo y que defiendo. Es un honor y un privilegio que gente de nuestra edad pueda seguir haciendo lo que más le gusta.
TRS: ¿Qué sienten respecto de tocar una vez más en el mítico Estadio Obras? ¿Qué significa este recinto para ustedes en lo personal y en lo artístico?
AR: Sentimos muchas cosas lindas, mucha emoción por todo lo que significa tocar en Obras, en el templo del rock, por los recuerdos de cuando uno era pibe y asistía a shows imaginando algún día con el poder subir a ese escenario. Por el Obras que hicimos con Hermética, por el que no pudo ser cuando se separó la banda. Esta fecha del 22 de diciembre es como la fecha ideal para despedir el Aniversario de Ácido Argentino. Así que nos estamos preparando con todo. Queremos que sea un gran show, desde lo musical y desde la puesta en escena.
TRS; ¿Cómo recuerdan el proceso de grabación de Ácido Argentino? ¿Sienten que el heavy metal nacional va a poder volver a esos tiempos de gloria?
AR: Fue un proceso muy lindo, fue la entrada de Pato Strunz a la banda. A veces nos acordamos los equipos que usábamos en aquella época y medio que nos sonreímos, nada que ver con lo que es ahora. Ahora tenemos y queremos tener lo mejor para que la gente sienta que vale la pena pagar por una entrada a nuestros shows. Fue una época muy linda la que vivimos. En cuanto a la segunda parte de la pregunta, creo que los tiempos cambian. Ahora hay muchas más bandas y muchos más medios de comunicación para difundir tu música. Así que la gente tiene mucho más para descubrir en cuanto a bandas y propuestas.
TRS: ¿Qué significa para ustedes que un disco como Ácido Argentino haya tenido tamaña relevancia y persistencia a lo largo del tiempo? ¿Lo ven solo como una cuestión referida a la (evidente) calidad o creen que la falta de renovación en la escena metalera local ayudó a este proceso?
AR: No creo que no haya habido renovación de la escena metalera. Creo que Ácido Argentino tiene muy buenas canciones, primero que nada, tiene esa portada increíble que describe a la perfección toda la temática del disco. Y que hoy haya mucha gente que se identifique con esas letras tiene que ver, en mi opinión, con que las situaciones, las realidades sociales de cada época, son muy parecidas. Como digo siempre, la realidad de cuando salió el disco y nuestra realidad actual son tristemente parecidas.
TRS: Su regreso generó algunas polémicas, algo bastante similar a lo que sucedió con Riff ¿Cómo responden a los cuestionamientos y planteos negativos al respecto? ¿Creen que más allá de esta reunión hay un futuro aún más brillante para la banda?
AR: No, no respondemos. Solo tocamos estas canciones porque realmente nos gusta hacerlo, nos gusta ver cómo reacciona la gente, ver como se emocionan. Somos tres integrantes de La H los que estamos sobre el escenario. El futuro dirá que seremos. Por lo pronto, el año próximo comenzaremos con la pre-producción del nuevo disco de Malón.
TRS: ¿Está entre sus planes revisitar alguno de sus otros discos? ¿Consideran una anomalía histórica el éxito de ventas que tuvieron desde su debut hasta el momento de la disolución de la banda en 1994?
AR: Siempre queda la pregunta, que de hecho siempre nos hacen, de que hubiese pasado si la banda no se separaba. Más que nada por las buenas convocatorias que tenía, por la importancia que había ganado en la escena. La verdad es que eso nunca se sabrá. Vivimos y disfrutamos todos los momentos aquellos y estamos muy agradecidos del respaldo de la gente hasta hoy.
TRS: ¿Podrían adelantarnos algo de lo que se podrá ver en el Estadio Obras el próximo 22 de diciembre? ¿Será el cierre de esta etapa o el lugar desde donde tomar impulso para todo lo que se viene?
AR: El show del 22 de diciembre será muy importante, porque estamos preparando un show muy grande en cuanto a lo visual. Queremos que tenga un sonido muy bueno también con grandes puestas de luces y efectos. Como banda estamos ensayando mucho, tratando de llegar lo más afilados que podamos. Los esperamos a todos para despedir este Aniversario de Ácido Argentino.
Y siempre lo digo: mientras me queden fuerzas voy a seguir tocando las canciones de La H. Porque me gustan y porque la gente se emociona muchísimo cuando las escucha. Hasta el día de hoy me pasa que me tiemblan las piernas cuando toco estas canciones.
Por Rodrigo López Vázquez
Babasónicos en Obras: A la mierda lo que piensen de nosotros
Con otro show impecable en el Estadio Obras, Babasónicos confirmó que es la mejor banda del país. Como una serpiente seductora, al acecho y en constante cambio de piel, la banda de Adrián Dárgelos hipnotizó al público y adelantó algo del nuevo camino que tomará su sonido.
No tardó demasiado el Estadio Obras en llenarse de punta a punta, algo lógico teniendo en cuenta que Babasónicos regresaba al legendario recinto porteño luego de su muy buena presentación en el pasado mes de abril. El formato eléctrico estaba de vuelta luego de los sensacionales formatos de “Impuesto de Fe” y “Repuesto de Fe”, algo saludado por el siempre abierto público de una banda que ha marcado más de una época en nuestro país.
Cuando las luces se apagaron, el escenario quedó teñido de un verde furioso -una declaración de principios bastante clara- ingresando todos, salvo Dárgelos, bajo una estruendosa ovación. Sin más preludios, ya superando el reloj las diez de la noche, dispararon una versión sin anestesia y muy berlinesca de “La Pregunta”. El rock industrial, la electrónica dance y la música tradicional norteamericana se unieron en una sola pieza, mientras el frontman seducía desde la oscuridad.
Mostrando un sonido impecable, Diego Rodríguez y Gustavo Torres dieron inicio desde la guitarra y el bajo respectivamente a “Risa”, canción en la que fue imposible sacarle los ojos de encima a un Dárgelos envuelto en un poncho gris y con una tupida barba. Enlazada llegó la mucho más campestre y folk “Fan de Scorpions”, confirmando que el viaje nostálgico estaba en marcha y la atemporalidad de las canciones de Babasónicos.
Con las luces volando a toda velocidad y el bajo imprimiendo mucho funk sobre la melodía, “La Lanza” sumió a todos en una atmósfera tan sensual como vertiginosa que siempre ha sido característica del conjunto oriundo de Lanús. Como un chamán, el cantante se plantó delante de su gente para que la locura se desate de la mano de “El Maestro”, bombazo guitarrero que mostró al colectivo como poseedor de un pulso único y preciso.
Al instante fue el turno de “Exámenes” y “Patinador Sagrado”, dos canciones con un sentido estructural y estético inverso. De la calidez romántica con la sombra de Dárgelos proyectada sobre ambos costados de las plateas se pasó al delirio maquínico desde la guitarra y el sintetizador, combinándose una tarde en el lago con la discoteca más pesada de Berlín en los años 70.
La paranoia de “Tormento”, con un punteo hermoso por parte de Diego y el sintetizador golpeando el techo del estadio, fue el preludio ideal para el funk futurista exudado por “Suturno”. La percusión de Carca se destacó, sumándole a las canciones un componente tribal que no corrió ni un centímetro el eje de la discusión.
Antes de una versión muy potente de “Los Burócratas Del Amor”, se pudo ver como la mayoría de la banda cambiaba de posiciones y de instrumentos, prueba fehaciente de la versatilidad tanto colectiva como individual de un grupo que siempre apuesta a la complejidad.
“El Colmo” y “Soy Rock” conformaron un tándem invencible en el que la gente cantó, lloró y saltó en iguales cantidades. La masterclass de Rodríguez en las seis cuerdas fue total, demarcando todos los límites de ambos temas y buscando siempre ampliar los horizontes. Diego Castellanos en las alturas fue el cómplice ideal para sus embates, manejando el cincel de una forma notable y cambiando las velocidades a placer para gusto de un público embelesado.
A mil kilómetros por hora, “Ciegos Por El Diezmo” recordó a un tren imparable que se dirige con seguridad hacia su destino, quedando la experimentación pura para los minutos siguientes. Luego de exclamar que no iba a ser la última vez que se viesen las caras en este año, el líder hundió a los suyos en las profundidades de la música electrónica más densa para traer un poco de misterio a la sala durante el cruce “El Baile de Odín/Cybernecia”.
La faena continuó con las más viajeras y tecno-punk, “Mal Viaje” y “Monga Nunca”, unidas como una sola creación que hizo estallar todo nuevamente. Sobre el golpe del octapad, pegaron también “Microdancing” a dos voces y con un sonido netamente electrónico que se acercó por momentos a la sinfonía del futuro.
En una primera mención al rechazo de la ley por el aborto libre, seguro y gratuito, Adrián lanzó: “Este es el inicio de una era discutible, así que bienvenidos a ella. Es una época en la que vamos a tener que resistir todos”. Adelanto del título de su nuevo trabajo de estudio y también acompañar a ese verde que había teñido el escenario durante los primeros pasos de una noche que lejos estaba de terminar.
Como canción de resistencia, “Desfachatados” -una gema de Miami (1999)- fue perfecta, celebrada por una multitud que en gran mayoría alzó los pañuelos verdes para la ocasión. Antes de “Cuello Rojo”, Dárgelos se divirtió un poco celebrando su propia anormalidad, paradoja que toca directamente a su gran monstruo de cabezas infinitas.
El show siguió adelante con el riff infernal de “Pendejo”, ya con el escenario prácticamente a oscuras debido al humo excesivo y a la saturación de los focos laterales. Maniobrando a todos los presentes con mucha inteligencia, la banda entregó un momento para el recuerdo durante “Como Eran Las Cosas”, finalizando con el frontman sentado bien cerca de la multitud pero sin permitir el ansiado contacto físico.
El primer cierre vino con la sucesión de cuatro hits plenos, caóticos en lo sonoro y por completo bailables: “¿Y qué?”, “Carismático”, “Yegua” y “Putita” fueron un paquete perfecto para que los músicos se despidan con un rápido saludo antes de los bises. Mientras la gente recordaba a la madre del Presidente Mauricio Macri y cantaba también por el aborto con lo que quedaba de garganta, Babasónicos regresó para mezclar el pasado con el futuro en un solo movimiento.
La faena fue rematada con el western y el rockabilly de “Flora y Fauno y “Estoy Rabioso”, para ponerle la frutilla al postre con una nueva interpretación de “La Pregunta” que volvió a poner a todos en puntas de pie. Una última ovación, de las más ruidosas que se pueden encontrar en el mercado, despidió a estos referentes de la música nacional que en Octubre pisarán una vez más Obras, pero con su doceavo disco de estudio bajo el brazo. Marcar límites, ampliarlos y romperlos, una rutina que para la revolución permanente de Babasónicos es tan habitual como refrescante.
Por Rodrigo López Vázquez