Las Pelotas revolvió el baúl de los recuerdos en Obras
25 de Noviembre, 2 años después de la partida física de Diego Armando Maradona. Un día antes del partido que definiría, en parte, el destino de Argentina en el mundial de Catar. Es por esto que se vislumbraron entre la muchedumbre muchas camisetas celeste y blancas, otras con el número 10 en la espalda y hasta algunas con la cara o frases del Diego. Eran las 21:15 y la gente, ya impaciente, empezaba a entrar en calor con el conocido canto popular de Las Pelotas, pero también con cantos para la selección. Tras una larga espera, a las 21:28 se apagaron las luces y, de a uno, fueron subiendo los integrantes de la banda.
Sorpresivamente, Combate fue el tema elegido para abrir un show que constaría de 34 canciones y más de 2 horas de duración. Orugas, Al final ¿Qué somos?, ¿Qué podes dar?, Ya no estás y Víctimas del cielo continuaron el repertorio. “Vamos mañana loco” dijo Germán y automáticamente la gente empezó a revolear camisetas al grito de “el que no salta, es un inglés”.
Desde ese momento en adelante, el show de Las Pelotas tomaría un rumbo noventoso. “Este tema me lo pidieron un millón de veces. Esta noche queremos hacer esos temas que a veces nos olvidamos de tocar.” continuó Daffunchio, y así salió una combinación de canciones que fueron desde su último disco de estudio hasta el año 1994, con clásicos que hace bastante no sonaban como El ñandú, El chupetón, Saltando, Tucán, El fantasma no muerde. En el medio del show, cuando en el campo y las tribunas la gente deliraba con Si Supieras, subió la única invitada y amiga de la banda, Claudia Canga, para cantar, como ya es costumbre, Será. Más adelante, antes de apagar las luces por primera vez, sonó La clave del éxito.
“Hasta el infinito y mucho más” anunciaba el vocalista líder y daba inicio a los bises de la noche, divididos en 3 bloques de 2 canciones, entre los cuales repetía “Si quieren más, ya saben, tienen que pedir”. Finalmente, luego de Sin hilo, y para dar cierre a una noche espléndida, sonaron Capitán América y Brilla (shine), el cover de Sumo que mayormente usan para finalizar el show.
La banda, conformada por Germán Daffunchio en voz y guitarra, Tomás Sussman en guitarra, Gabriela Martinez en bajo, Gustavo Jove en batería, Sebastian Schachtel en teclados y Alejandro Gomez Ferrero en vientos y percusión, combinan un sonido potente y prolijo con un impresionante juego de luces, para lograr posicionarse como una de las bandas emblemáticas del rock Argentino. Esta vez, la cita fue en el Templo del Rock ante más de 4 mil personas que durante un poco más de dos horas desearon detener el tiempo, en el preciso instante en que fueron felices.
Crónica: Oscar Nievas
Fotos: Ana Vega














