Península Tower
Roof Garden y Segundo Acceso Santa Fe, CDMX 2020 Proyecto In Memoriam - Arq. Teodoro González de León
Para nuestra presente intervención al proyecto original del Arq. Teodoro González quisieramos comenzar con una cita suya:
“[...]Cuando podemos reconocer, por el edificio propio y sus formas, la pertenencia a un país o lugar determinado, entonces hicimos lo correcto[...]”
Fotografia - Skyscraper City
Como taller de existencialismo debemos reconocer nuestra falta de imparcialidad en tanto a los temas que corresponden al -todo- de las cosas. Está dentro de nuestras condiciones existenciales como taller la idea de -eternidad- como algo que nos abruma de manera indescriptible una vez que se ha plantado la primer semilla de la -tarea del pensar-; tarea “sumamente dolorosa dada por Dios a los hombres“, según el Rey Salomón en su libro de la sabiduría.
Otra advertencia que sería pertinente hacerle previo a nuestra explicación íntegra del presente proyecto es que nada nuevo existe bajo el sol, de manera que podrá encontrar citadas muchas obras ajenas a nuestra profesión, puesto que creemos que la arquitectura además de ser un oficio de servicio, es al mismo tiempo multidisciplinario por antonomasia.
Vista - Ingreso Roof Garden
Recordará usted, amable lector, la mente laudable de Stanley Kubrick en “Odisea en el espacio“, donde existe un símbolo muy poco discreto sobre cómo los humanos llegamos a la -consciencia- representado por un monolito negro que, según Kubrick, nos dió el fuego y las naves espaciales. Dejando de lado todo acercamiento religioso o conspiracional, deberá concedernos, estimado lector, que de algún lado debió surgir la consciencia y el uso de razón en nuestra especie; algunos hemos decidido llamarlo por Su Nombre mientras otros prefieren la aproximación al “Zeitgeist“, sin mencionar todas las posibles derivaciones entre ambos extremos. Por alguna razón, fuere cual fuere, el ser humano comenzó la interminable búsqueda del -ser- y su existencia, explicar los fenómenos de su medio natural y de una manera más símbólica, poder descifrar los enigmas de ese “inicio de la consciencia“ que nos trajo aquí.
Vista - Asoleadero
Es gracias a la propia curiosidad humana que hoy tenemos este nivel de ciencia y arte, el perfeccionamiento de los procesos industriales, las vacunas y todos los beneficios que nos ha otorgado el uso de razón como seres humanos; sin embargo, dada la naturaleza de nuestro propio -llamado a ser- como arquitectos, analizaremos de fondo las cuestiones pertinentes al arte y como han buscado responder a esta fuente de conocimiento aparentemente eterna.
Se han hecho tantas representaciones de Dios como de la -belleza- inherente al arte y la -proporción- del ser humano (recurso necesario para el diseño de los espacios propios donde habita), desde la búsqueda de la cuadratura perfecta del círculo en el Hombre de Vitruvio, pasando por la espiral de Fibonacci, el “Modulor“ de Le Corbusier y demás representaciones de esta “sección aúrea“ o -Phi-. Todas las civilizaciones desarrolladas nos han heredado un legado de conocimiento en la búsqueda de ese -Ser- (si se quiere) del cual todos desprendemos y fuimos creados, con justificaciones científicas y religiosas de igual validez. Siendo esto así, es también digno de mencionar que dichas representaciones simbolizan la cosmovisión de determinado grupo de personas; ya sea por nacionalidad, creencias religiosas o afinidad intelectual, las ideas de la -proporción divina- han sido concebidas dentro de una cuasi-infinita cantidad de condiciones que determinan su propia esencia; es decir, si hubiesen sido los aztecas en lugar de los griegos los primeros en pensar acerca del número “Phi“, el día de hoy lo conoceríamos con un nombre en Nahuatl. Es aquí donde se encuentra la fuente de la cual beberemos para el desarrollo del presente trabajo.
Vista - Temazcalli
Una vez comprendiendo que existen esas -condiciones- que limitan o incentivan la creación del aparente avance del entendimiento humano, podremos entonces comenzar a identificar cada una de ellas y saber cuales nos identifican a nosotros mismos como seres (o piezas de arte) individuales que forman parte de un determinado -macrocosmos- en el cual se desarrollan y el cual habitan. Una vez puesto ese primer pie sobre la tierra, lograremos descubrir nuestro -llamado a ser- o simplísticamente; ¿Que haremos con el juego de cartas con el que nos tocó nacer?, por ponerlo de una manera absurda.
Ostentamos como taller la idea de que el óptimo desarrollo de las partes otorgará mejores resultados al todo, de tal manera que, en tanto a la creación artística compete, una obra podrá ser solamente considerada completa cuando la misma responda de manera ideal a todas y cada una de las ya mencionadas -condiciones- que afectan directa e indirectamente su concepción; que en el caso del oficio arquitectónico corresponderían a su ubicación geográfica, usuarios, clientes, presupuesto, medio físico natural, topografía, etc. En medida que nuestro proyecto pueda responder de manera favorable a sus condiciones podrá considerársela una obra consumada (como lo hemos dicho antes), es por eso que nos encontramos generalmente con proyectos arquitectónicos que pueden resultar impactantes visualmente, pero que carecen de un espíritu propio; y caso contrario, con proyectos que tienen un carácter indomable pero planeación y ejecución paupérrima, dejándolo solamente como un vestigio de lo que “debio ser“, no habiendo completado su -llamado al ser- mencionado con anterioridad.
Vista - Terraza
Es entonces con todo este sustento filosófico que buscamos rendir homenaje a las sabias palabras antes citadas del brillante arquitecto mexicano, Teodoro Gonzalez de Leon.
La búsqueda de la “proporción divina“ no es algo ajeno a nuestras culturas madre, existen indicios de una representación propia de mesoamérica sobre éste tema en particular. Se cree que el -Canamayte- fue descubierto por los olmecas o los mayas (recordemos la dificultad para asegurarnos de este tipo de cosas por la destrucción de los códices y la propia re-escritura de nuestra historia) al observar cuidadosamente su serpiente sagrada llamada -Crotalus Durissus-. Fue gracias al Canamayte y su vasto conocimiento matemático que pudieron construir verdaderas maravillas como la ciudad de Uxmal o el Huey Teocalli azteca. El patrón serpentino-geométrico correspondía a la intersección justa del tiempo y el espacio, donde todas las cosas se reunían y de donde salían; referencia sumamente atinada a nuestra propia investigación filosófica y el concepto de -condiciones externas- ya descrito. No hay duda alguna de que el Canamayte está presente en lo que hoy llamamos el “México Prehispánico“, lo mismo que nos trae varias preguntas:
¿Podemos usar el sagrado patrón para moldear una nueva imagen arquitectónica en un distinto momento de la eternidad? ¿Puede esto constituirse como la base para una obra que decida llamarse a sí misma mexicana?¿Podemos aprender algo de nuestras culturas madre para restituir el rostro palidecido de nuestra nación en términos artísticos? Creemos que si, y no seríamos los primeros en hacerlo.
(Nada nuevo bajo el sol ¿Lo recuerda?)
Canamayte
Planta - Modulación
Si alguna vez, amable lector, ha podido profundizar en el trabajo de Eduardo Terrazas o el mismo Teodoro González de León, podrá darse cuenta que existe detrás un concepto compartido y un entendimiento completo de lo que constituye el -mexicanismo- en un sentido tan amplio como nuestro propio bagaje cultural.
Una vez familiarizados con el concepto del Canamayte podrá entonces comprender la distribución y traza de los elementos propuestos para la intervención del roof garden y el acceso secundario al edificio:
En el primer caso, del -roof garden- dispusimos de los elementos preexistentes, específicamente las jardineras, como aristas para la delimitación del sagrado patrón geométrico, obteniendo así, una modulación que corresponde a la forma propia del emplazamiento, curiosamente con un circulo (el helipuerto) inscrito en un cuadrado (la torre) al igual que en el trazo del Canamayte. Una vez definidos los espacios por uso, definimos la distribución de los módulos creando así dos bancas comunitarias (una para el area familiar y otra para el area de eventos) y una guarnición para un nuevo -onsen- que dote de privacidad a los usuarios por medio de la vegetación que generará visuales internas; dichas guarniciones y jardineras pretenden ser elaboradas de ladrillo y recubiertas con enjarre de cemento blanco para mantener el protagonismo de las plantas y el patrón inscrito en el piso. Dadas las desfavorables condiciones de los niveles de losa, se plantea elevar las zonas de convivencia con un firme de concreto con agregado expuesto que servirá para reducir el ruido en niveles inferiores.
Vista - Salida al parque “La Mexicana”
El desnivel entre el distribuidor resultante y las areas de convivencia nos permitirá dar pendientes también para evitar estancamientos de agua y reducir así también los costos de instalaciones.
Se pretende trasplantar algunos de los árboles de las macetas preexistentes a las jardineras de las bancas para aprovechar los cubos vacíos (antes macetas) y convertirlos en -firepits- que funcionarán como en los antiguos temazcales, siendo elementos centrales emanadores de calor para una correcta distribución del mismo.
En tanto al -acceso peatonal-, hemos propuesto una gran escalera que aproveche los niveles del terreno y el firme pre-existente, la escalera deberá ser hecha de concreto con agregado expuesto para asegurar sus cualidades antiderrapantes y la mímesis con la fachada proyectada por el Arq. Teodoro. Por otra parte hemos recuperado los elementos desprendidos de la misma fachada para lograr el acceso a través del spa y los hemos replanteado como un elemento independiente que cubrirá el acceso al cuarto de máquinas y que obedecerá al ritmo de la fachada, igual que el motivo de ingreso y los taludes propuestos para el jardín de vista a la alberca.
Los taludes de la alberca cumplirán así una doble función; como elementos que doten de privacidad y bloqueen la vista de la calle a la alberca con vegetación alta; al mismo tiempo de generar una visual rítmica para todos los usuarios de la propia alberca y que continuará con la linea del talud ubicado justo al frente del predio, perteneciente al parque “La Mexicana”.
Vista desde alberca - Taludes en acceso
Es entonces como, armados con el Canamayte y sus responsabilidades instrínsecas, un gran amor por nuestra patria y con las enseñanzas de héroes nacionales como el Arq. Teodoro González de León, hemos concebido el presente proyecto como una oda al -mexicanismo post-estético- que creemos, responde de manera congruente a sus condiciones existenciales, lejos de cualquier intento de modernidad temporal, alegando por lo eterno antes que lo momentáneo, por lo intangible antes que lo físico.















