— Me alegra que sigas aquí— dijo despojándose rápidamente de su pesada capa, los guantes y las botas, lanzándolas a cualquier lugar de la habitación mientras avanzaba a grandes zancadas hasta la cama que había compartido con su esposa por la noche. Se acomodó junto a ella, rodeándola con sus brazos para que pudiera acostarse sobre su pecho, frotó sus brazos sobre el delgado camisón comprobando que sus manos seguían tibias—. Tomé algo de café con tu padre pero nadie más esta despierto a esta hora. Me sorprendió mucho que Alice se nos uniera, seguramente moría de hambre por negarse a cenar anoche.
Supo que tendría que cambiar rápidamente el tema. Ella le había dejado saber que estaba molesta por lo ocurrido. Realmente Alice y Elijah habían corrido peligro durante el viaje.
— Hablé con ella, salimos a caminar unos minutos al bosque de los ancestros. Tuve que confesarle el motivo de mis acciones. No te mentiré, mi amor. No lo tomó bien. Ni siquiera cree que sea válido el sueño de Hadwin— contó exhalando un profundo suspiro. Recordar la expresión en el rostro de su hija abría un hueco en su pecho—. No creo que haya manera de convencerla. Simplemente no quiere tomar un esposo.
@lizzie-longbottom

















