Carta a un viejo amor eterno.
Abuelo, hoy te extraño. Tu partida fue muy dolorosa. Hasta el día de hoy lamento tu perdida y es como si el tiempo no avanzará. Veo las manecillas del reloj correr pero aún sigo creyendo que al cruzar la puerta estarás tú. Sigo pensando que al llamar a casa me dirán que estás en tu asiento del sofá favorito viendo televisión. Abuelo, tus últimas palabras fueron "Así deben de estar siempre, unidas. Son familia! Las quiero mucho."
Tengo grabadas tus palabras abuelo, como si me las hubieras dicho hace poco. El abrazo fuerte que me dabas y la palmada en mi espalda... aún me abrazo estando sola y rompo a llorar. Te siento, abuelo. Cada vez que un chico intenta hacerme daño, te recuerdo y decido mandarlo a la mierda. Porque estuvieras orgulloso de mí. Abuelo, sé que cuando estuviste con vida no te hice sentir orgulloso pero abuelo, tu partida me dolió. Me enseñó una gran lección: Valorar a la familia. Porque siento que no te aproveché lo suficiente. Siento que no te abrazé lo suficiente y ahora te quiero acá a mi lado abuelo. Pero créeme que ahora me estoy convirtiendo en una gran mujer. Lucho por mis sueños, hago lo que me gusta y valoro más a mi familia. Abuelo, te extrañaré siempre. Discúlpame por nunca a ver podido decirte en la cara que te amo. Ahora lo hago con mi abuela. Ella también te extraña...Abuelo, haces mucha falta. Aveces nos sentamos en la mesa y decimos "que diría tu abuelo si te hubiera visto haciendo eso" y nos reímos con nostalgia. Algunos lloran aún a pesar que ya pasaron 4 años de tu partida. Y otros consuelan. Nos dejaste una gran lección de amor. Abuelo tú nunca morirás. Siempre vivirás acá, tatuado entre mi corazón y mis letras.












