Flipped classroom
La primera vez que lo escuché, me sorprendió su terminología en inglés. Yo, que soy profesora de inglés de EOI, no sabía exactamente qué era lo que se cambiaba (“flip”) en el aula para crear una nueva metodología de enseñanza. Poco después, uno de mis grupos de trabajo del CEP de Málaga realizó formación en flipped classroom en matemáticas. Seguía interesada en el tema, aunque tan solo me quedaba con lo básico: el alumno era el centro del modelo de enseñanza-aprendizaje, los conceptos se aprendían en casa con vídeos u otro tipo de material virtual y, en el aula, se debatía, se resolvían dudas.
Este año, por fin, vi la posibilidad de meterme de lleno en este campo. Me gusta innovar, sí, pero, sobre todo, mantener la motivación en el alumnado. Así que, gracias a un mensaje que nos enviaron a todas las asesorías de mi CEP, vi, de nuevo, la palabra mágica en un curso a distancia: flipped classroom. ¡No podía dejarlo escapar!
Aunque ahora mismo esté de asesora en el Centro de Profesorado, tengo que (y quiero) ponerme al día de temas de innovación educativa. Por eso, ha llegado mi momento. Como educadora, profesora, asesora e, incluso, madre, me interesa poner en práctica el modelo de clase invertida. Así que, aquí estoy, realizando una de las primeras tareas del curso, abriéndome cuentas para crear podcasts y crear entradas en mi primer blog.
Espero sacarle el máximo provecho y os animo a todos y a todas que también aprendáis más sobre este motivador modelo de enseñanza-aprendizaje.
¡Saluditos!
Yolanda




