#50. La receta de la felicidad.
Ayer caminando por la calle me encontré con esta primera florcita de un jazmín a punto de estallar y recordé esta frase de Rabindranath Tagore que me compartieron hace poco en una meditación: “Es muy simple ser feliz, pero muy difícil ser simple”.
Esa florcita tan chiquita, frágil, blanca, llena de ese perfume tan bello que tiene, así de simple como es, tiene el poder de conectarme instantáneamente con recuerdos, personas, sensaciones y emociones que me llenan de felicidad. Y es ella en sí misma motivo de felicidad para mí.
Es que, claro, ser feliz es simple; pero qué difícil es, a veces, tener la valentía y la voluntad necesarias para tener claro cuáles son nuestras prioridades, quiénes somos, qué queremos. Sin duda se requiere de un gran trabajo interior, de superar miedos y obstáculos y de ser auténticos y sinceros con nosotros mismos. Yo puedo compartirte mil recetas, pero ésta, la receta de la felicidad, será única, personal e intransferible. Sólo vos podés crearla y saborearla.
Namasté.













