@@xtrichotillomania
No era la primera vez que iba a casa de algún amigo. Sin embargo, considerando que a Sato lo conocía de hacía apenas unos meses la situación cambiaba drásticamente. No era lo mismo ir a una nueva casa con ocho años que con quince.
Pero ahí estaba, con su mochila colgando del brazo y en la otra mano, una pequeña caja con un postre, insistencia de su hermana para no llegar a una casa ajena con las manos vacías.
Cuando menos no le habían dado algo más grande.
Acomodó lo mejor que pudo las cosas para finalmente tocar el timbre, con lo que logró que el hueco de su estómago sólo se hiciera más grande de lo que ya lo sentía durante el camino hasta la casa del otro.
Sintió un respingo cuando la puerta finalmente se abrió, dejando ver a su anfitrión, aun así intentó mostrarse lo mejor que pudo.
--Ho-hola, espero no llegar antes de tiempo --Estiró la pequeña caja--. Mi hermana envía esto, es kasutera. Lo hizo ella.










