-Van diez mil noches desde la última vez que alguien me dio un cristal tan brillante, miralo, ¿ves como brilla? , ¿lo ves?... -
-Ni cristal, ni tan pocas noches.
Llevamos demasiado tiempo aquí usted y yo, nadie le ha dado nada en todo el tiempo que lo conozco. Es más no hemos visto a nadie tan siquiera. -
-Solo dices eso porque no puedes ver como brilla, es hermoso y cegador, tan cálido qué tus orejas de conejo no soportarían.-
-En primera, no soy un conejo, soy más como una liebre o algo así, los conejos están siempre en grupos, en cambio yo siempre estuve solo. -
-Ya vas a empezar con lo de "soy único y especial". -
-Nada más ves brillar mi cristal y se te eriza la piel de conejo,
se te esponja tu colita y te entristeces. -
-Ya no es divertido.-
-No brilla tanto-
-No puedes verlo-
-No-
***














