Naces, creces, eres lesbiana, te enamoras, andan, es el amor de tu vida, cortan, lloras, lloras, lloras y mueres llorando.
A todas nos ha tocado amar con intensidad, vivir una relación que, creemos, es la de nuestra vida y desencantarnos hasta tener que terminar con ella. Una de las cosas más difíciles de ese momento es confrontar a quien ha sido tu compañera y decirle que no estarán juntas más.
¿Qué le digo?
Dejar algo que no es benéfico para tu vida es muy loable, pero ¿cómo terminamos con una relación sin convertirnos en la villana, la insensible y/o la egoísta?
1. Vamos a ser amigas
No, no y no. No puedes decirle a alguien que salga de tu vida, pero poquito. Es verdad que pueden ser amigas, pero no conviene forzar las cosas, es muy probable que quieras tener alguien con quien has pasado buenos ratos en tu vida, solo no presiones y deja que ella decida.
2. Bueno, es que no eres tú…
La verdad es que hay algo que no te tiene contenta y si estás dejando tu relación es posible que creas que es ella. No mientas.
3. Vamos a dejarlo un tiempo y…
Si no tienes intención de volver, no des falsas esperanzas. Si en verdad quieres estar con ella será menos desconcertante tomar un nuevo ritmo juntas. Es muy injusto tomar decisiones unilaterales, piensa que este tema es de las dos y quizá te des cuenta de qué debes hacer para salvar la relación.
4. Ya no eres la persona de quien me enamoré / nunca te amé
Son casi lo mismo, esperar que la persona sea la misma después de 1 mes o de 10 años, es ilógico y decir que nunca la amaste es equivalente a “te he mentido todo este tiempo y tú no eres muy lista porque no te diste cuenta de eso”. De cualquier forma no es lindo.
5. Conocí a alguien más
Creo que hay pocas cosas que son más injustas que esto. La respuesta natural a que te corten es preguntar “¿en qué fallé?, ¿qué hice?” y justificar el asunto con la aparición de una tercera es propiciar una comparación.
Algo que sí puedes decir es qué te está molestando, qué es lo que ya no te hace sentir cómoda y sobre todo decirlo cuando hay oportunidad de resolverlo. La capacidad de negociar de ambas será la llave del éxito para esta y tus futuras relaciones.
También piensa si tus razones para cortarla son una consecuencia o una causa, así es como verdaderamente aprenderás de esta relación. Y quizá esto te ayude a descubrir patrones en tu personalidad o en las de tus chicas.
Quizá no encontraste “al amor de tu vida” pero tomar las decisiones correctas podría convertirte en la persona adecuada para cuando llegue.
¿Cómo te han cortado? ¿Has cortado a alguien? ¿Hay algo así como una ruptura que no duela?