un gruñido brota de la garganta de nixon, y su labio se curva en una casi imperceptible sonrisa afilada. no tenía el humor para ese tipo de comentarios en este momento. había vivido en este jodido pueblo toda su vida y sabe hasta los secretos más oscuros de este lugar, pero ni el podía verse venir esto. estaba tan enojado y la tristeza le pasaba por la gente que había visto morir en las ultimas horas. pensaba decirle a su amigo dave que lo sacara de aquí a él y su familia en un helicóptero policial, y que cuando los dejaran en un lugar seguro, ambos volverían a continuar salvando pueblerinos. " no creo que entiendas aún la magnitud de lo que está pasando. da igual donde estés. ninguna ciudad está a salvo. " los refuerzos y autoridades de todas partes del país habían sido alertados y requeridos. los de ciudades más cercanas llegaron rápido, y volaban los aires.
" sin tiempo que perder, se apresuró hasta la ventana y levantó la cortina de la casa que había invadido para refugiarse un momento. con su pistola empuñada y apuntando delante de él. se detiene a recordar que: tiene cinco balas, y un cargador para llegar hasta la comisaría. " acompáñame, ¿tienes con que defenderte? lo que sea. o puedes quedarte aquí, en silencio. volveré por ti. "