Furs!Chara — 02
Palabras: 1500 (Duración media)
Personajes: [Furs!Asgore, Furs!Flowey (Fluffy), Furs!Chara (Winter)] Furs!Sans (Breve).
Resumen: Empieza justo donde finalizó el último cómic, con la breve charla entre Furs y Winter. Para desagrado de este último, su padre Asgore empieza a creer que no tiene lo necesario para liderar la guerra... y tal vez para reinar.
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Apenas terminó de hablar Furs!Sans salió de la sala del trono para así dejar a Winter a solas, o al menos eso esperaba ya que últimamente cuando estaba junto a ella sentía que alguien más los observaba. No alcanzaba a oler nada fuera de lo común y la más alta no parecía preocupada así que evitaba mencionarlo.
Aquella mañana su majestad había despertado sintiéndose más femenina de lo usual, así que le pidió que le hablasen como si fuese una chica. Para el cánido era un poco raro, pero no le negaría un gusto tan sencillo de cumplir a su princesa.
Mientras se alejaba de la zona para informar a Undyne y el resto del equipo dobló una de las esquinas, topándose con alguien que en verdad no esperaba ver en esos momentos: El Rey Asgore Dreemurr. No pudo evitar sobresaltarse debido a la impresión, arrodillándose casi de inmediato y evitando el contacto visual como señal de respeto.
Normalmente un saludo o leve reverencia era más que suficiente, pero Furs era parte de la jerarquía más baja del subsuelo así que por norma social debía arrodillarse.
— Buenas tardes, señor Rey Asgore. — Lo saludó de forma clara. El aludido bajó la mirada hacia él y asintió, sintiéndose halagado.
— Me complace tu respeto, Sans, pero una reverencia es más que suficiente. — Habló el mayor con un tono ronco y profundo.
— Le ofrezco mis más sinceras disculpas, le aseguro no volverá a ocurrir.
Con lentitud el híbrido se puso de pie, alzando la mirada para ver el rostro sereno, amable y viejo de quien era su actual rey. A simple vista notaba algunas arrugas sobre su rostro, así como manchas blancas en los ojos del contrario que denotaban que su majestad ya estaba entrado en años.
No faltaba demasiado para que coronasen a un nuevo rey.
— No te preocupes por eso, puedes retirarte. — Dijo eso último ya que sabía que era de mala educación marcharse sin permiso cuando un alto rango te hablaba.
— Gracias, su excelencia. — Hizo una reverencia antes de continuar su camino hacia la salida.
Por algún motivo Asgore tenía un leve sentimiento de rechazo hacia Furs, sabía que era uno de los pocos amigos que poseía su hija pero… había algo en su lenguaje corporal que le enviaban señales de alerta, varios años de experiencia le habían enseñado que esa clase de monstruos no eran dignos de total confianza.
No obstante Winter ya no era una niña, así que confiaba que supiese mantenerse a salvo.
Y justo acerca seguridad quería hablar con ella puesto que era consciente de todo aquello que sucedía en su reino, puede que fuese bastante mayor y no entendiese todo acerca del multiverso, viajes dimensionales o el código interno de su propio AU… pero sabía lidiar con los conflictos como cualquier rey que se respetase.
Cuando abrió la puerta al salón del trono no se sorprendió en verla sentada en su silla, inclusive se le hizo un tierno gesto, Winter siempre había admirado el puesto de su padre y no esperaba para convertirse en gobernante algún día.
La más se sobresaltó un poco al verlo, acomodando un poco la flor en su pelo.
— Hola padre… tu reunión terminó más temprano de lo que pensé. — Comentó desinteresada.
— En efecto, incluso tuve tiempo para hablar con la capitana Undyne sobre los últimos incidentes que hemos tenido que esos intrusos. — Winter simplemente apoyó el rostro en una de sus manos, sabía bien lo que venía. — Hija mía, recuerdo que dijiste que podrías encargarte del asunto tú sola.
— Y claro que puedo, es sólo que fui demasiado blando y los dejé escapar en varias situaciones. Pensé que se rendirían-
— Pero ahora ellos son más que nunca. — La interrumpió el mayor, haciéndola molestar. — He confiado plenamente en tus habilidades de liderazgo, introspección y conocimientos respecto a la armada. Recién me entero de una supuesta guerra que está por librarse en cualquier momento el cual decidirá el futuro de nuestro reino.
— Esa guerra no decidirá nada. — Rodó los ojos. — Si Furs y Ponpon pierden todavía tenemos a Undyne y la guardia real, los superamos con creces en número y no hay manera que sean una amenaza verdaderamente seria. — El mayor se mantuvo en silencio, tan sólo le veía con desaprobación. — Puedo manejarlo, sabes bien que ya no soy una niña…
— Siempre serás mi hija o hijo. — Se acercó para acariciar su cabeza a lo cual Chara desvió la mirada con frustración. — Siempre has sido una persona demasiado osada y valiente, es normal que me preocupe por tu seguridad… no quiero que lo de la última vez se repita…
— Esta vez no saldré a batalla… lo prometo… — Lo miró para llamar su atención y no pudo evitar cruzar sus dedos sin que lo viese.
— Eso espero, pese a todo tu castigo sigue en pie. Sigues siendo tan desobediente como lo eras de niña…
— No tienes que hablarme así, ya te he dicho que puedo con esto… — Otra vez dejó de mirarlo. — Esta será la prueba irrefutable de que soy digno de reinar como tú lo eres, estoy segura…
— Chara. — Se alejó un poco para tomar seriedad ante lo que estaba a punto de decir. — No es la primera vez que te digo que no estás listo.
— ¿Entonces cuándo? Yo no vivo tanto como ustedes los monstruos, ya he esperado casi toda una vida por esta oportunidad y de todas formas ese es un puesto que tengo asegurado.
— Mira a tu alrededor. — Con algo de confusión hizo caso, observando la habitación, el techo, las flores e incluso el sitio donde estaba sentado. — ¿Lo has notado? — Suspiró profundamente. — El trono no es la única cosa que te queda grande, también podría serlo la corona.
Aquellas palabras fueron un golpe duro para alguien tan orgullosa como ella lo era, tuvo que reprimir replicarle alguna cosa dado que era su padre y le debía mucho. Podría ser tolerante con muchas cosas, pero si había algo que le hacía hervir la sangre más que ser tratada como una niña, era que escuchar que ella no estaba lista para reinar.
¡Claro lo estaba! ¡Era su DERECHO! ¡Debía estarlo!
Bastante enojada se levantó y fue en dirección a la puerta, deteniéndose para ver al mayor unos instantes. Apretó los puños y su mandíbula mientras hacía una notoria mueca de enojo, después pateó el suelo con frustración y se alejó de brazos cruzados rumbo a su habitación. Era la primera vez en mucho tiempo que hacía un berrinche como ese, Asgore incluso llegó a pensar que había superado aquella etapa… pero al parecer no.
Winter podía ser muy educada y servicial, pero aquello era una fibra sensible que no debía tocarse en ningún momento, estaba demasiado malacostumbrada a los halagos y buena vida.
Los pasos de la menor eran fácilmente audibles por el castillo para el resto de sirvientes, quienes terminaban sus labores diarias y no podían evitar mirar disimuladamente dado que eso era una señal clara, cuando Chara estaba de mal humor era mejor no molestarla. Y no sólo eso, solía ponerse increíblemente estricta y exigente con lo que quería.
Entró a su cuarto y cerró la puerta con seguro, yendo a lanzarse en la cama para así tomar su almohada y ahogar un grito.
— Lo siento, Flowey… mi cabeza se calentó por un momento. — Se disculpó con la flor mientras recuperaba la compostura.
— No hace falta. — Estiró tu tallo, enrollándose por la mano de la chica como si fuese una serpiente para así verla a los ojos. — ¿Quién se cree Asgore de todas formas para decirte eso? No tiene ni idea de lo mucho que trabajas para mantener el AU seguro, nunca lo entendería…
— Ya sé pero… es mi padre…
— Tu padre adoptivo. — Corrigió. — Tú eres lo mejor que puede tener FursTale, Winter… no dejes que nadie te diga lo contrario. — La aludida sonrió un poco, acariciando los pétalos de la flor que yacía frente a ella.
— Gracias, Asriel… a veces siento que eres la única persona en la que realmente puedo confiar…
— Me halagas, estoy feliz de que el sentimiento sea mutuo. — Dijo aquello pese a no estar sintiendo ningún sentimiento. Estiró más sus tallos, envolviendo con ellos tanto su vientre como su cuello, haciéndole un poco de cosquillas. — ¿Sabes? Creo que ser una flor no es tan malo como pensé… creo que incluso ahora estoy disfrutándolo, he aprendido mucho de los AUs que he visitado usando tu alma~
— ¿Hay algo que podamos usar en la guerra? — Se giró para quedar boca arriba, alzando la mano donde la planta permanecía aferrada.
— Y más de una aunque… bueno, eso puede esperar, ¿No crees? — En un principio, la humana no lo entendió. — Estás estresada, ¿Por qué no dejas que te ayude a relajarte? — Winter sintió su rostro calentarse cuando uno de los tallos se deslizó bajo su ropa, era una suave y disimulada invitación.
Rio un poco. — Ya que insistes… la verdad un baño me haría bien… — Flowey asintió, en cierta forma le gustaba seguir sus órdenes.
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Notas:
Espero que esto logre explicar porque Asgore no participa en la guerra aunque es obvio que debería hacerlo, es debido a la insistencia de Chara.
Ya había descrito las rabieta de Tamer así que quise hacer lo mismo con las de Winter, si me lo preguntan a mí… se me hace tierna y dan ganas de consentirla <3 (Es la primera vez que describo a Chara con pronombres femeninos en la novela, espero que no sea confuso).
Y sé perfectamente que malpensaron esos últimos dos diálogos, lo hice con esa intención, allí no pasó nada~











