Gafapastas* vs Hacienda
Hace un par de semanas presenté mi declaración anual en el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Como ya sabrán, entre las poquísimas deducciones que pueden hacerse están los “lentes ópticos”. Y, de no haber tenido a un contador mirando por encima de mi hombro hubiera intentado deducir el monto total que pagué por mis lentes el año pasado, pero ¡oh sorpresa! solo puede deducirse la compra por hasta por 2,500 pesos.
Y, aunque no creo que sus lentes hipsters de $15,000 pesos comprados en Dr.York deban ser deducibles de impuestos, me intrigaba saber ¿desde cuándo y por qué se decidió esa cantidad?
Para responder la primera parte de esa pregunta, rastreé el origen de la disposición en la reforma de 2006 que se le hizo al Reglamento de la Ley del Impuesto sobre la Renta. Ahí, en el artículo 240 se señala:
[…] Asimismo, se consideran incluidos en las deducciones a que se refiere el párrafo anterior, los gastos efectuados por concepto de compra de lentes ópticos graduados para corregir defectos visuales, hasta por un monto de $2,500.00, en el ejercicio, por cada una de las personas a las que se refiere la fracción citada, siempre que se describan las características de dichos lentes en el comprobante que se expida de acuerdo con las disposiciones fiscales o, en su defecto, se cuente con el diagnóstico de oftalmólogo u optometrista. Para los efectos del presente párrafo, el monto que exceda de la cantidad antes mencionada no será deducible.
Sobre cómo se decidieron por ese monto, no lo sé. ¿Hacienda habrá hecho una profunda investigación que arrojó que el rezago educativo y el atraso económico estaba asociado con la miopía y los lentes ópticos eran muy caros? o, simplemente, los lobbistas anteojeros de 2006 eran muy truchos.
Cual sea que haya sido el detonador, habría que informarle a Hacienda y/o a los lobbistas de la gafa, que la inflación acumulada de estos 8 años es de 39.42% (y con ese ajuste mis lentes hubieran sido completamente deducibles).
P.d La buena noticia es que cada año pueden deducir un par de lentes.
*También conocidos como cuatro hojos, pijus cretinus o hipsters.








