Sociedad de la Informacion >> Sociedad del Conocimiento
Mi vida digital se ha desarrollado al alero de Internet y comienza los procesos de alfabetizacion mediática e informacional surgidos en la segunda mitad de la década de los noventa.
Nací en el año 1980, por lo que tenía 14 o 15 años cuando accedí a usar por primera vez un computador y tuve el privilegio de contar con un PC para mediados de 1996 y acceso a Internet domiciliario vía telefónica desde ese momento.
Si antes leía hasta aburrirme la Enciclopedia Monitor, la que abría al azar en cualquier de sus tomos para encontrar nuevos temas donde sumergirme, desde 1996 se incorporo la World Wide Web a mis aventuras.
Este acceso temprano me ha permitido seguir discusiones, conceptualizaciones, políticas públicas y cambios en la industria, pero por sobre todo los usos y adopciones de esta tecnología por las personas.
Y la verdad es que hoy, a casi 30 años de la primera vez que me conecté, busqué algo y también digité una dirección web (la página oficial de Married with Children que había memorizado), las brechas de esos primeros años, o persisten o han evolucionado de la mano de la apropiación social de lo digital.
"(La Brecha Digital) es el resultado de diversas diferencias sociales, económicas y políticas que terminan afectando el acceso a la información y a las tecnologías digitales. Este desigual reparto de los bienes y de las oportunidades han dado lugar a una serie de desigualdades dentro de este contexto de sociedad de información" (Páez Cruz, 2021).
Mi mirada crítica a este fenómeno desde esos primeros años siempre consideró que el acceso a la información bastaba para tener oportunidad tanto en el mundo digital como en el real. Sin embargo, el tiempo, los nuevos aprendizajes y la vida, me han mostrado y convencido que esa mirada simplista no era correcta. Quizás por un instante en el albor de mi conexiones a la red, pero prontamente, con la masificación de la conectividad y la reducción del costo de los equipos, eso cambió.
"Como puede deducirse, el concepto de brecha digital se ha modificado a través del tiempo. En un principio se refería básicamente a los problemas de conectividad. Posteriormente, se empieza a introducir la preocupación por el desarrollo de las capacidades y habilidades requeridas para utilizar las TIC (capacitación y educación) y últimamente también se hace referencia al uso de los recursos integrados en la tecnología" (Camacho, 2005, p. 3).
Esto me llevó a participar a lo largo de mi vida adulta en distintas instancias de alfebetización digital, unas más acabadas que otras, siempre con un enfoque de transmitir mis competencias, para que otras/os las hicieran propias, pero sin profundizar en esa bajada.
Y hoy, tras un año de este viaje por la educomunicación, sus fundamentos y teorías, mi reflexión es que siento que pude hacer tanto más en mi recorrido de vida previo, que mis temas de interés estaban más cerca de lo que note mientras los transitaba, solo que estaba mirando con otra luz las Tecnología de la Informacion y Comunicación (TIC).
No obstante, tengo también la oportunidad aportar a todo aquello que sigue pendiente en lo que respecta a cómo los medios, en particular los digitales, han permeado las prácticas culturales, procesos educativos y comunicativos.
Es ese sentido, algunos de los autores que ya conocía, tanto de los textos como de las exposiciones, toman un nuevo cariz. Ya no los veo como algo a lo que yo pude acceder, conocer, asimilar y luego compartir con otros. Son ahora compañeros/as de una ruta que debe ser expandida lo más posible. Lo que más falta en esta era digital es espíritu crítico, que se pare a mirar y opinar comprendiendo las complejidades, dinámicas y diversidad de la sociedad donde se inscribe.
¿Para qué cuento todo esto? Para ilustrar por qué algunos de los textos que más me cautivaron fueron Redes Sociales y Ciudadanía. Hacia un mundo ciberconectado y empoderado (Aguaded & Vizcaíno-Verdú, 2020), junto con las 3 artículos de Jesús Pérez-Tornero (2005, 2008 y 2015) que abordan como si se tratase de línea de tiempo, el devenir de la educación en medios hasta llegar al contexto actual de convergencia digital.
Para ir cerrando, hago propias las conclusiones que presentan Lau y Le-Voci-Sayad (2020, p. 45) en el libro editado por Aguaded y Vizcaíno-Verdú (2020):
"La alfabetización mediática está directamente relacionada con la participación política, democrática y el desarrollo económico. Para las nuevas generaciones, el mundo informativo y digital no es un apéndice del mundo físico, sino una parte fundamental del mismo. No es posible obtener resultados aceptables en los exámenes internacionales, como en Pisa, si un país no tiene en cuenta la educación en medios como política pública. La escuela sola no puede enfrentar el desafío de educar a los ciudadanos para los medios de comunicación; los medios de comunicación y la sociedad civil organizada son fundamentales. Existe una necesidad real de que la escuela actualice su propuesta para el desarrollo del pensamiento crítico para niños y jóvenes; pero existe una necesidad real de poblaciones adultas y mayores, que son naturalmente migrantes digitales".
En una nota aparte, las/os invito a conocer este proyecto que realicé para mi proyecto de título, llamado Pandemia Digital.















