Perfect
Recorrió su corta cabellera hasta llegar a la nuca, apretó con los labios un cigarrillo en tanto posaba una metralleta recortada en su hombro. Se apoyó en el vehículo de oscuras lunas y miró a Steppan con desagrado.
A un costado estaba Ciel observando la escena, pero aún la escena no estaba completa. Había pasado esperando por este momento muchos años, desde que el oso tuviera la fantástica idea de usurparle a Ciel.
Todos esos años relegado a ser el hermano “loco” que se había enamorado de la oveja negra de la familia, aquel que gustaba dormir con Ciel cuando recién dejaba de llamársele bebé y el que lo tomaba como un novio desde que tenía razón de ser. Porque su hermano había nacido para ser suyo, ambos iban a escapar de esa fortaleza donde los mantuvieron ocultos. Pero él falló, él se quedó atrás y abandonó al rubio cuando éste más lo necesitó.
— ¿Te diviertes?
Avanzó entre los hombres que se mantenían formando dos hileras a los costados formando así un pasillo que llevaba hasta donde estaba el oso en su forma animal tras gruesos barrotes de los que no escaparía. Porque ahora sí que todos sabrían que con un Hardkopf no se juega. El arma acomodó entre sus manos y apuntó al oso que gruñía a modo de advertencia. Pero sólo eso, porque Steppan nunca había hecho alarde de su fortaleza natural, era silencioso y hacía un solo movimiento para destrozar todo lo que tenía delante de él.
Pues esta vez no le resultaría.
A Ciel nunca le importó ese oso, de hecho ahora observaba la ejecución con su semblante sereno. A los niños los dejaron en una de las guaridas para no tener que explicar motivos, sólo lo harían.
El primer disparo dio en una de las patas del animal que se alzó chocando con los barrotes. La saliva salpicó cuando el oso mordió los barrotes, la jaula se estremeció. Dos disparos más y ya no podía levantarse.
— Te lo dije una vez y te burlaste de mí…
Se acercó un poco a la jaula y se acuclilló. Violentamente el animal sacó una de sus zarpas y trató de darle alcance. Dos disparos más y le voló uno de los hombros, el otro dio de lleno en la grupa del animal.
El sonido de llantas barriendo el asfalto se escucharon de improviso y un hombre alto entrado en años hizo su aparición de la nada, sacando un revólver del bolsillo interno de su saco antes de disparar a quemarropa. Reiji cayó de rodillas mirándolo.
— ¿Qué te dije?
— ¡Papá!
— Lo necesito
Dio otro disparo a uno de los hombros del pelinegro y luego miró de reojo al rubio que ni se inmutaba con todo el show. Se acercó a Reiji y le pateó la mano que cargaba el arma.
— ¡Revísenlo!
Diez hombres se acercaron a la jaula del oso y la abrieron para constatar las lesiones.
— ¡Aún respira, señor!
— ¡Llévenlo a casa!
Se inclinó para presionar el cuello de su hijo descarriado, lo miró a los ojos intensamente, sus ojos parecían aún más pálidos de lo que siempre se reflejaban.
— P-pa…
Costaba respirar, costaba mirarlo a la cara y enfrentarlo. Simplemente, nunca lograba hacer las cosas como el viejo deseaba.
Ciel respiró hondo, les dio la espalda antes de perderse en las sombras como lo hacía siempre.
Raúl negó cansado antes de acomodarle la corbata al chico. Lo tomó con cuidado y se lo llevó al hombro para transportarlo hasta su propio vehículo y así llevarse a su hijo a casa.
Reiji estaría castigado un par de semanas.
Hey dad look at me Think back and talk to me Did I grow up according to plan? Do you think I'm wasting my time doing things I wanna do? 'But it hurts when you disapprove all along And now I try hard to make it I just want to make you proud I'm never gonna be good enough for you
(Perfect - Simple plan)












