No faltan ganas de escribir el texto que me deje en paz
Del colapso mental al colapso mensual: un solo riego; el pedido de silencio la manija del retiro se vuelven cada vez más grandes. Cerrrar otra red social como remedio al ruido. Bendecida esta era en la que uno pareciera poderse retirar si quiere abstenerse de participar en el juego del fan cotidiano del registro mundano del comentado mutuo en el mundito virtual de ese sims que agota aturde y se gastan beats. Y se gastan beats que vi que contaminan lo mismo que mucho de lo que se dice ‘no queremos más’. Y vi las máquinas vi las máquinas en fotografías que quemaban nuevas calorías en esas mismas máquinas. En esas que sé que cada clic emite cuanta basura e interferencia como los pensamientos y charlas y horas que se van gastadas lo permitan: sobrevivir en las ciudades capitales.









