LA TORTURA DE INGUNDA
Godwinta, viuda del rey Atanagildo (555-567), fue la segunda esposa del más poderoso y brillante de los reyes visigodos de Hispania: Leovigildo (572-586). Godwinta era ferviente arriana como su marido el rey. La defensa del credo cristiano arriano era también una defensa política de la identidad étnica (de origen escandinavo) de los godos establecidos en la península ibérica como aristocracia militar gobernante, frente a la población mayoritaria hispano-romana, la cual era católica y aceptaba por tanto el credo de Nicea. En la península ibérica convivían por entonces no más de un millón de habitantes. Es improbable que los visigodos llegasen siquiera a cien mil. Los matrimonios mixtos estuvieron prohibidos hasta los tiempos de Leovigildo.
Godwinta quiso convertir al arrianismo a la esposa de su hijastro Hermenegildo, llamada Ingunda, una princesa católica hija de Sigeberto, rey franco de Austrasia. Ingunda era también nieta de Godwinta. Eso no le impidió a la suegra torturar a la nuera Ingunda con el fin de que abandonase el catolicismo a favor del arrianismo.
El arrianismo promulgaba seres divinos intermedios entre la Unidad Padre y la multiplicidad del mundo. Para los arrianos, Cristo no es el verdadero Dios, sino que el Verbo es la primera criatura de Dios. Arrio, el heresiarca que fundó el arrianismo, nació en Libia, hacia el 256 y murió en Constantinopla en 336 justo en la víspera de su reconciliación con la Iglesia, impuesta por Constantino. Se había formado con Luciano de Antioquía en la teología de Orígenes, gran padre de la Iglesia oriental.
Se cuenta que para presionar a su nuera, Godwinta ordenó que Ingunda fuera introducida en un estanque de peces, pero ni así consiguió que la princesa franca renegara de Nicea. Su marido, Hermegildo, que será considerado mártir católico, se rebeló contra su padre, Leovigildo, pactando con los bizantinos que ocupaban la cartaginense (con Cartagena como centro administrativo), así como los principales puertos comerciales del levante y buena parte de la bética oriental, y Hermenegildo se rebeló también en connivencia con el rey suevo que dominaba lo que hoy llamamos Galicia. Hermenegildo se había convertido al catolicismo, tal vez por influencia de su esposa Ingunda.
Leovigildo aplastó la rebelión de su hijo Hermenegildo y acabó unificando bajo su majestad toda la península, acuñó moneda propia y fijó una corte de estilo bizantino en Toledo. Ingunda murió, seguramente asesinada por un sicario, como su derrotado marido Hermenegildo, cuando se dirigía al exilio de Constantinopla, capital del Imperio Romano Oriental.
El hermano de Hermenegildo, Recaredo, heredero del trono, aceptando los consejos del obispo Leandro, hermano de Isidoro de Sevilla (de familia hispanorromana emigrada de Cartagena), acabará abjurando del arrianismo, integrando bajo un mismo credo a godos e hispanorromanos. Los godos sólo se reservarán el cargo del rey y la jefatura militar. Los católicos hispanorromanos colaborarán con la aristocracia goda a través sobre todo de la jerarquía eclesiástica. Serán los momentos de mayor esplendor de la cultura germánica en Hispania, superior al resto de los reinos germánicos de Occidente. Será el momento de las Etimologías de San Isidoro.












