B1A4 Fanfic #51
Título: De vuelta a la realidad.
Pareja: Gongdeul.
Género: Humor, fluff…
Modalidad: Drabble (798 palabras según Word)
Summary: A veces odiamos cuando nos despiertan de un buen sueño, pero a veces vale la pena.
#HappySandeulDay
Hey~ ¿Qué tal? Hoy es el cumple del patito así que escribí esto con mucho cariño por su díá~ además, últimamente el Gongdeul me está gustando mucho ;o; por ello decidí dedicar este fanfic a ambos :) No escribía desde Love is Magic (fanfic #50) y espero esta cortita historia les agrade.
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-¡Feliz día de Sandeul!-
Aplausos se escucharon, de millones de espectadores, y sobre la extravagante tarima se encontraba el cumpleañero, por quien todos celebraban con alegría.
Lee Junghwan, Sandeul, vestía de traje muy elegante, con el lazo bien arreglado bajo su cuello, y con una dorada y llamativa corona sobre su cabeza. Él era el rey, era su día.
Sonreía, deslumbrante, sintiendo la emoción por todo su cuerpo ¡Era su cumpleaños!
-Ahora, para celebrar... Todo esto es para usted, su majestad.- la voz venía de la nada, pero se escuchaba fuerte y claro. La emoción del cumpleañero no hizo más que aumentar.
De repente apareció una enorme mesa, larguísima, parecía que no tuviera fin. Sobre ella se observaba una gran variedad de alimentos ¡Los favoritos de Sandeul! y la mejor parte, todo eso era para él y nadie más. Era su banquete de cumpleaños.
Dio un brinquito y corrió hacia la mesa. Múltiples globos aparecieron, de todos los colores, sumándose a la gran celebración. Y al centro de la mesa apareció el pastel más hermoso y enorme que Sandeul haya visto en sus ya veinticinco años de edad.
-Increíble...-
Sus ojitos brillaban, con la intensidad de mil soles, totalmente encantado con lo que lo rodeaba ¡Cumplir año era lo mejor!
-¡Que aproveche!- con cubiertos en mano exclamó, listo para devorarlo todo...
Pero, antes de que pudiera comenzar, la escena comenzó a distorsionarse. Él no estaba mareado, tampoco se sentía mal ¿Entonces qué pasaba? Oh no, todo menos eso. La comida desaparecía frente a sus ojos, el pastel se derretía como si un cubo de hielo se tratase y el ambiente se volvía cada vez más negro...
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-Hyung~~ hyung~~-
No, no, no. No podía permitir que lo sacaran de su delicioso sueño ¡No era justo! Y eso que iba en la mejor parte. Se concentró mucho, intentando permanecer en el sueño, mas fue en vano.
-Cumpleaños feliz~~-
Se tensó, ya volvía a la realidad, y se quedó quietecito al sentir algo en su mejilla... ¿Un beso?
Poco a poco fue reaccionando y abría sus ojos, dispuesto a saber qué estaba sucediendo en su propia cama y a tan altas horas de la noche...
-¡¡AHHHH!!-
Frente a él, sobre él más bien, se encontraba el mismísimo Gongchan mirándolo como si nada, sonriéndole.
-C-chan ¡Channie!- soltó, con voz ronca al recién despertar ¿¡Que estaba pasando tan de repente!? Ah, ese maknae impulsivo.
-¡Sandeul hyung!- no hizo más que ampliar su sonrisa, sin moverse de donde estaba: sobre el cumpleañero.
Momento... Gongchan estaba ahí, encima suyo, en su propia casa y podía jurar que ya pasaba la media noche. Reaccionó, pero se le adelantaron a sus quejas y preguntas.
-Feliz cumpleaños, Sandeullie hyung.-
Sintió el abrazo de Gongchan, tan acogedor y amoroso, y suspiró. Ya lo entendía todo. Correspondió su abrazo, ubicando ambas manos sobre la espalda del menor, atrayéndolo más a él sin intención.
-¿Cómo entraste...?- su abrazo terminó y podía ver nuevamente al maknae sobre él.
-La ventana.- dijo, como si fuera lo más normal del mundo.
-¡Channie!- infló los mofletes, era momento de actuar como el mayor responsable, pero era tan adorable que fracasaba. Gongchan soltó una risita.
-Yo sólo quería ser el primero en felicitarte.- puso su mejor carita de cachorrito triste. Sandeul era débil a ese gesto.
-Muchas gracias, Channie.- derrotado, suspiró. Después de todo, fue un muy bonito detalle de su parte.
-¡De nada!- se mostró feliz, pues había cumplido con éxito su objetivo.- Ahora me quedaré aquí.- sólo le faltaba esa parte.
-¿Eh? ¡Espera!- protestó.
-No puedes dejar que me vaya a casa a estas horas ¿O sí?- y ahí estaba otra vez, su carita persuasiva de cachorrito.
Tenía razón. Fue hasta allá con toda la buena intención de felicitarlo por su cumple, no podía echarlo así ¿Qué clase de hyung sería? Gongchan ganaba por segunda vez.
-Bien. Puedes usar la cama de allá.- señaló con su mano hacia donde se encontraba, ya quería volver a dormir.
-Aw, pero yo quiero dormir aquí...- hizo un mohín, ya le daba pereza moverse... Y le gustaba la calidez del mayor.
El corazón de Sandeul revoloteó. Gongchan ganaba por tercera vez.
-Tengo sueño, haz lo que quieras.- giró el rostro, podía jurar que sus mejillas se habían colorado. Qué bueno y estaba oscuro.
-¡Genial! ¡Eres el mejor, hyung! Te quiero.- y dejándose llevar, además de lo muy tierno que lucía haciéndose el difícil, dejó varios besos en su rostro.
-¡C-channie!- sus quejas rápidamente se convirtieron en risas, era muy cosquilloso y el maknae lo sabía más que nadie.
Como estaba tan ocupado riendo, gracias a todos los besos del menor, sólo pudo pensar 'Gracias, yo también te quiero Channie’
Sinceramente, valió la pena el haber despertado de aquel sueño, pues su realidad ahora estaba mucho mejor.
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Notas Finales: ¡Espero les haya gustado! y me disculpo si quedó un poco raro uwu también, por si hubo algún error :(
¡Tengan buen día! Gracias por leer~
(Estoy en proceso de un Shinyoung, me falta muy poquito para terminarlo)









