Gordon Raphael: “Tenés que afilar la mira y descubrir que es lo que te hace diferente del resto”
Gordon Raphael se encuentra una vez más en la Argentina y dará un show con su nueva banda The Wild Cards en La Confitería el próximo jueves 5 de julio. Nos sentamos a charlar largo y tendido con el legendario productor de The Strokes, resultando todo en una charla más que iluminadora.
TRS: ¿Qué es lo que más atesorás de tus inicios como músico? ¿Sentís que has logrado todos tus objetivos a lo largo de todos estos años?
Gordon Raphael: Atesoro el hecho de que a mis diez años ya sabía que la música era una de las cosas más importantes para mí en el mundo. Mis amigos y yo discutíamos en la escuela acerca de la importancia y de los posibles significados de las canciones que John Lennon cantaba y escribía. Por esa época, estaba seguro de que lo que estaban haciendo Jimi Hendrix, Janis Joplin y Jim Morrison iba a cambiar el mundo. Debo decir que no tuve el mejor de los tiempos cuando comencé a tocar algo de música por mi cuenta. Tomé algunas lecciones de piano, pero no pide entender demasiado las matemáticas involucradas en el conteo del ritmo que mi profesor me estaba tratando de enseñar. También me confundí bastante leyendo música, para serte honesto lloré y patalee en el piano cuando me dijeron que practique. Los otros niños estaban jugando en la calle justo frente a mi ventana, andando en sus bicicletas, pero yo quería hacer música. Me uní a mi primera banda de rock llamada Kobyn a los trece años y me expulsaron porque no podía recordar los acordes correctamente. No tuve mi mejor época tocando en esos años, pero luego me fui uniendo a varias bandas y fui mejorando. Aprendí como improvisar, como inventar mis propias melodías y de ahí en adelante todo nada fue imposible para mí. Tuve un maestro muy especial llamado David Arntzen que me enseño justamente eso y al día de hoy sigo utilizando los principios de mi imaginación a la hora tanto de hacer música como de producirla.
En cuanto a los logros, siento que no he conseguido nada todavía. Estoy aquí en la Argentina trabajando en dos shows muy especiales: el cinco de julio en La Confitería con Victoria de Venus (danza y pintura) y Maqui Solo Set como apertura del show; el siete de julio tengo una exhibición de mis fotografías, proyecciones de video y un show en vivo con mi nueva banda aquí, The Wild Cards. También produciré un documental acerca de ambas presentaciones y de mi viaje a la Argentina, produciendo el nuevo y sensacional álbum de Rocco Posca. Digo esto porque tocar en una banda y hacerlo en recitales geniales es lo que quiero hacer y eso me es posible ahora en la Argentina. Necesito tocar más para que la gente conozca mis canciones, que siento son una parte muy importante de mi vida y de mi alma.
TRS: ¿Fue una ventaja a la hora de convertirte en productor musical toda tu experiencia previa como músico? ¿Has sido capaz de conjugar lo mejor de los dos mundos o ha sido a veces difícil mantener estos dos costados de tu vida profesional activos?
GR: Todo lo que hice como productor fue el resultado de haber sido primero un músico. Yo sé lo que los músicos quieren en sus auriculares cuando están cantando. Sé que quieren ser respetados como seres inteligentes y llenos de ideas perfectas. Se lo que les permite tocar libremente y con mucho poder y sé que palabras deben ser dichas para enojar a un cantante, hacerlo llorar y que no sea capaz de tocar nunca más. Claro que nunca uso esas palabras, pero algunos maestros y productores sí las utilizan tanto para dominar como para vengarse.
Cuando era pobre, sin dinero y sin trabajo, estuve grabando mis canciones día y noche durante dos décadas. Mil canciones quedaron de esos años. En cuanto me convertí en un productor profesional de rock and roll, estaba tan feliz de por fin poder pagar mi propia renta, de tener mi lugar para vivir ¡Y muchos teclados! Esto hizo que no le diese demasiado tiempo a tocar mis guitarras y sintetizadores tanto como yo hubiese querido. Especialmente cuando viajo por lapsos de seis meses para grabar bandas en México, Argentina, Seattle, Bélgica y Sudáfrica, donde no estoy ni en mi ciudad ni en mi estudio ni con mis instrumentos. En 2014 con mi álbum solista Sleep On The Radio, decidí cambiar la ecuación y hacer de mi música mi prioridad número uno.
TRS: ¿Qué nos podés contar acerca de la primera vez que viste a The Strokes tocar en vivo? ¿Qué viste en ellos que los hacía tan diferentes a las otras bandas de Nueva York y del mundo?
GR: He dicho muchas veces que cuando vi por primera vez a The Strokes, ellos no era mi banda preferida de todas las que tocaban esa noche en el Luna Lounge. Pero pensé que eran muy cool y le pedí a todos esos grupos que vengan a mi estudio para trabajar ¡Necesitaba mucho trabajo en esos primeros días de tener mi estudio en Nueva York! Más tarde, cuando estábamos grabando el Modern Age EP en octubre del año 2000 me di cuenta que eran unos genios y que las canciones eran verdaderamente impresionantes.
Para abril del 2001, cuando estábamos trabajando en Is This It, era obvio que The Strokes iban a hacer por completo felices a todos los fanáticos de la música en todo el mundo con esa colección de canciones.
TRS: ¿Crees que los críticos estuvieron equivocados y hasta pudieron haber sido malintencionados al decir que Room On Fire, First Impressions Of Earth y Angles no estuvieron nunca al mismo nivel que Is This It?
GR: Room On Fire es una obra maestra, pero en mi opinión algunas canciones pudieron haber tenido las voces un poco más altas. Amo unas pocas canciones de First Impressions Of Earth (“Electricityscape”, por ejemplo, y creo que trabajé en ella). Los otros álbumes no los escuché tanto. Lo que puedo decirte es que cuando Room On Fire, Is This It y The Modern Age EP suenan en mi iPod muy fuerte. Y que sonrío muy fuerte con esa música.
TRS: ¿Crees que con su música The Strokes pudo reflejar a Nueva York tal cual supieron hacer Bob Dylan, Lou Reed y David Bowie décadas atrás? ¿Fue la industria norteamericana justa con ellos o pensás que existió una especie de castigo debido a su irrupción en medio de las grandes ventas del NÜ Metal y el Rap?
GR: Creo que la música en la que trabajamos con The Strokes fue y es un gran ejemplo de como Nueva York y el mundo modern afectaban a Fabrizio, Albert, Julian, Nick y a Nikolai cuando todavía tenían veinte años. Julian, quien escribió las canciones, era muy inteligente y tenía habilidades tanto musicales como líricas, un músico y un oyente que estaban en la categoría pesada de “genio musical”. Mirarlo cantar esos temas y al mismo tiempo ver a los miembros de la banda trabajar juntos fue sin dudas una revelación. Un estudio en observación y precisión. Todos escuchaban atentamente y nada –ni siquiera el más mínimo detalle- iba a la mezcla final sin que ellos acordasen que era lo correcto.
Los críticos dijeron que el álbum no era original, que lo grabe de una manera muy pobre, mal y poco profesionalmente. Llegaron a sostener que era otra “boy band” creada por la industria musical. Tuvimos mucha prensa, buena y mala a la vez, que inició ese fuego que llevó a todos a preguntarse qué era esta nueva banda. Algo sensacional. Crecer en Nueva York y ser inteligente como esos muchachos sin dudas que les puso mucha presión a la hora de encontrar una manera de tener éxito y llegar lejos con sus ideas. Como en Buenos Aires, Tokyo o Londres, cuando hay millones de personas alrededor tuyo constantemente, tenés que afilar la mira y descubrir que es lo que te hace diferente del resto. Claro que los humanos tenemos muchas cosas en común también, pero como artista o músico, el momento en el que encontrás tu propio camino es un verdadero milagro.
TRS: Después de terminar tu relación profesional con The Strokes estuviste en Europa y trabajaste con muchas otras bandas ¿Cómo describirías esos años? ¿Pudiste encontrar ese sonido mágico nuevamente en alguno de esos grupos?
GR: Yo no terminé en ese momento preciso mi relación profesional con The Strokes. Primero me mudé a Londres, justo después de la salida de Is This It y del desastre del 11 de septiembre ¡También me expulsaron de mi estudio de grabación mientras grababamos Is This It por hacer mucho ruido! Luego de mi mudanza a Londres, trabajamos en Room On Fire y estuve un año produciendo First Impressions Of Earth hasta que me reemplazaron con David Kahne.
Después en el año 2005 me instalé en Berlín. Tanto allí como en todo el resto del mundo, he conocido y producido bandas que suenan muy bien y que poseen una importancia artística muy grande. Usaría sin dudas el término “magia”. Te voy a decir algunas que se me vienen a la cabeza en este momento: Regina Spektor en Nueva York, Miss Machine, Kill Kenada y El Hula en Londres, The Plastics de Sudáfrica (les produje el álbum Shark), Fobia en México D.F, Skin de Gran Bretaña, Satellites en Mallorca, Detonantes y ahora Rocco Posca aquí en la Argentina. Hay muchas más sin dudas, creeme. Y no porque muchas no hayan tenido tanto éxito no significa que sus canciones no sean tremendamente brillantes.
TRS: Hablemos de The Wild Cards ¿Cuándo inició este nuevo proyecto tuyo? ¿Podés describir tu relación personal y profesional con la Argentina y su escena underground?
GR: Cada vez que visito la Argentina (¡Es mi décima visita!), paso el mejor de los tiempos. La gente aquí parece conocerme y aman el hecho de que estoy muy conectado a la música y a la escena del rock and roll desde el principio de mi vida ¡También aman a The Strokes y a Regina Spektor! Tuve a dos bandas durante mis grabaciones y recitales aquí en 2014 que me quedé cien días. En ese tiempo grabé mi álbum solista Sleep On The Radio con músicos muy talentosos (Joaquín Carámbula, Federico Estévez, Cami Iorio, María Florencia, Charlie Desidney, Fede Cabral y Ana Laura Chacón Medina). Usamos el Estudio El Pie, además de Ion y Estudio Panda para mi disco, en adición al propio estudio de María Florencia (Salas De La Flor).
La escena musical aquí es como si fuese mis hermanos y hermanas, en la Argentina tengo la posibilidad de hacer mi trabajo en una forma en la que me siento mucho más poderoso y conectado que en ninguna otra parte del mundo. Esto es completamente cierto. Hasta tuve una exposición de mis pinturas organizada por A.S.U (Artistas Sean Unidos) y ahora vamos a mostrar mis fotos y videos el siete de julio en el Espacio 37. Es un gran lugar para mi mundo creativo.
Este nuevo proyecto, The Wild Cards, fue creado por María Florencia quien es una muy muy intensa guitarrista de hard rock. La banda es por completo argentina y nunca tuve a músicos que amasen tanto mi música ni que pudiesen tocarla tan bien. Es puro rock psicodélico de Nueva York, Seattle y Buenos Aires, con un poco de viaje interplanetario de por medio.
TRS: ¿Tenés nueva música en camino? ¿Qué nos podés contar al respecto?
GR: Acabo de lanzar mi primer álbum solista, Sleep On The Radio, el 18 de marzo y estuve más que nada promoviéndolo. Hasta hice mi primer tour europeo en mayo, pasando por dieciséis ciudades. Tengo más videos y canciones en los que estoy trabajando y pronto voy a terminar el documental centrado en mi relación con la Argentina. Además de los dos shows de los que ya hablamos, claro.
TRS: ¿Qué se puede esperar y/o adelantar de tu presentación en La Confitería el 5 de julio? ¿Planeas quedarte en nuestro país un poco más de tiempo?
GR: Estoy aquí porque Rocco Posca me invitó a producir su nuevo disco, trabajo que me llevará un mes exactamente. Los shows en La Confitería y Espacio 37 con los intensos The Wild Cards van a ser increíbles y poderosos porque ellos rockean como si estuviesen prendidos fuego. Hemos hecho hasta el momento dos pequeños shows y fueron totalmente mágicos. Luego me voy a Berlín, Gotenburgo, Liverpool, Mexico D.F y Seattle ¡No hay descanso para los malditos!
Entrevista: Rodrigo López Vázquez
Fotografía: Belén de Corazones / www.soloparaentendidos.com