Cicatriz de los hálitos; censura como trémulo párpado; un rocío del insomnio esculpido, tu cintura de diminutas flores albedrío.
Es, tu cintura, tálamo de un río exhausto en un suspiro sin holgura –un gorjeo, una lágrima y un brío– de minúsculos besos mordedura.
La cintura | Francisco Pino











