La ofrenda de arroz
“En este Gosho, el Daishonin agradece los obsequios recibidos. También alude al tema principal del escrito, que es el espíritu de ofrenda propio del budismo. Aunque los venerables de la Antigüedad practicaban la ―ofrenda real, ya que daban la vida por el budismo, la gente común de la época actual practica las ―ofrendas por principio, entregando aquello que da sustento o valor a su vida.
En última instancia, dice el Daishonin, lo que convierte nuestras ofrendas en actos significativos es la ―determinación seria y sincera. Por lo tanto, para él ese arroz pulido que ha recibido equivale a la vida en sí.
Las condiciones en el monte Minobu eran durísimas; a menudo, el Daishonin y sus discípulos carecían de alimentos y de provisiones indispensables. Por suerte, había un grupo de fieles seguidores laicos que lo ayudaba a cubrir sus necesidades”.















