Compartir contigo instantes sutiles, emotivos, grandiosos, felices, sin comparación... Es donarte mi corazón, alma y mente, darte de lo mejor que hay en mi solo para ti.
Estar ambos en sincronía, cómo sinfonía, poesía, acuarela, baile, llevando un ritmo, un acompañamiento de notas, colores, deseo, ternura, cariño, emoción; llegando a besos, a caricias constantes, abrazos sensibles y fuertes, sueños donde tu y yo somos parte de algo hermoso, sincero, sin precedentes.
Leregi Renga
















