Eso también es amor, dejar que te amen sin tener que amar de vuelta o entregar algo a cambio.
seen from Yemen
seen from United States
seen from China
seen from United Arab Emirates
seen from Australia
seen from United Arab Emirates
seen from Brazil
seen from Russia
seen from Germany
seen from China
seen from Netherlands
seen from Singapore

seen from Malaysia

seen from Germany

seen from United States
seen from United States
seen from China
seen from United States
seen from South Africa

seen from United States
Eso también es amor, dejar que te amen sin tener que amar de vuelta o entregar algo a cambio.
Que me mate la vida, tus besos o tus falacias.
Pero que nunca me mate tanta puta sustancia.
Pxrr4, hasta cuándo?- December SJ
Es increíble como algunas veces hace que no necesite nada más y otras que necesite un poco más de algo.
— @gvmvsadness
Dime, ¿Qué te hacía falta?
Si me tenías a mi, a la luna y un porrito
Tenemos que ser capaces de creer en nuestro propósito antes de ver, es más, antes de siquiera imaginar resultados tangibles. Todo lo demás es regalar tu felicidad, dejarla a la deriva.
-Germán Miranda.
Te hablé, pensando que llenarías algún vacío, pero este universo que habita en mi pecho; no es por menospreciarte ahora, pero ya no se llena con cualquier cosa. Es más, no se llena con nada.
Te invite a salir porque pensé que extrañaba mis manos rozando tus huesos a través de la delgada capa de piel que arropa cada parte de tu esqueleto, pero mis manos no murieron a pesar de que no pasó.
Quise contarte mis días, cómo hace algún tiempo, pero ya tu atención me es tan indiferente cómo la de cualquier otra persona a la que podría contarle mis males aún si le acabase de conocer en el transporte y supiera que nunca más volvería a verle.
Pensé que te extrañaba, a ti, a tus cabellos raros, a tu sonrisa y a tus ojos de loca. A tu esbelta cintura o a tus arranques de ira. Por un momento pensé que extrañaba a tu boca demeritando mis pensamientos, mis acciones, pensé que me extrañaba a mi, a mi soportando todo eso que odiaba de ti solo porque en mi inmunda e inmensa tristeza de alguna forma creía que te amaba.
Ni te quise hablar a ti, ni quería salir contigo, ni quería contarte nunca más nada. Ni te extrañaba, ni a tus cabellos, ni a tus ojos ni a tu sonrisa ni te extrañaba a ti de ninguna forma.
Pero me di cuenta que si extrañaba algo, y era esa imagen, esa persona que nunca fuiste pero que por amor, que por un amor errado y enfermo yo había idealizado. Pero esa mujer a la que extraño, a la que ame, a la que aún amo y que siempre amare. A la que siempre podría ver sonreír, y sorprenderme con mis dedos enredados en sus cabellos extraños. A la que si la vida me permitiese yo con gusto me quedaria para siempre, clavado, ahí, en sus clavículas. Esa mujer nunca existió. O quizás lo hizo, pero solo en mi cabeza, y así será tal vez de siempre en siempre. Oh bella mujer fruto de mis problemas mentales, yo siempre te tendré aquí, y tú así serás, bellla, pero solo en mi cabeza, y solo para siempre.
Y fue así que vino a mi memoria cuando fuiste mi gata y ronroneabas en mi pecho, amasabas mi alma y maullabas entre mis brazos... Hasta que un día saliste por la ventana y nunca más volví a ver tus patitas, nunca más tus garritas se enterraron en mi piel. Nunca más volví a sorprendeme con alguno de tus cabellos, de tu melena felina, pegados a mi ropa, nunca más tu aroma viajo conmigo. Y así cómo un día fuiste mi gata, hoy me trago la incertidumbre de saber que quizás hoy estarás maullando, ronroneando en la casa de alguien más, en los brazos de alguien más...
-Germán Miranda. (Caricias Felinas)
Cada vez entiendo más el alcoholismo de papá.
A esa edad como explicarme que solo quería escapar.
Piso 8- 21 gm