Yo daño mis pulmones Y tú te encargas del corazón.
Germán Miranda
Cosimo Galluzzi
art blog(derogatory)

No title available
Acquired Stardust
cherry valley forever

pixel skylines
Jules of Nature
Alisa U Zemlji Chuda
No title available

Origami Around
wallacepolsom

oozey mess
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
No title available
AnasAbdin
will byers stan first human second

祝日 / Permanent Vacation
noise dept.

izzy's playlists!
Monterey Bay Aquarium

seen from Singapore
seen from Chile
seen from Bulgaria
seen from Poland
seen from Poland
seen from Bulgaria
seen from United States
seen from Bulgaria

seen from Israel

seen from United Kingdom

seen from Germany
seen from Colombia

seen from United Kingdom
seen from Italy
seen from Italy
seen from Portugal

seen from Germany

seen from United Kingdom

seen from South Korea

seen from United States
@gvmvsadness
Yo daño mis pulmones Y tú te encargas del corazón.
Germán Miranda
Pero no te culpo mi amor, tu dañaste mi corazón.
De los pulmones me encargué yo.
- Germán Miranda
Me estaba preocupando por cosas que no han pasado cómo si me competiera que pasen o no.
Que sea lo que tenga que ser porque si así es, es porque así debía ser.
En mi defensa solo puedo decir que el jardín que con mucho empeño he sembrado hoy está lleno de flores porque lo he regado día a día, pétalo a pétalo te cuidado cada una de las flores que; algunos quisieran tener. Y algunos otros por envidia quisieran arrancar y de vez en vez pisotean.
Pero un buen jardinero cultiva bien en cualquier tierra. Y las bellas flores y su aroma siempre serán la prueba más irrefutable de todas.
Cuando por fin entendí que aquello que me quemaba por dentro era más grande que todo lo que yo podía hacer por apagarlo decidí convertirme en antorcha, y ahora soy antorcha humana, tratando de iluminar el camino de aquellos que vagan apagados o que no han aprendido a utilizar esa luz que aún en vez de iluminarles les quema y los va volviendo cenizas, a veces me fumo un cigarrillo y recuerdo que un día casi me consumo con el viento al igual que alguno de tantos que he mantenido entre mis dedos mientras el humo del mismo se esparce por la habitación, mientras mi mente se dispersa entre recuerdos de buenas y malas desiciones, de buenas y malas acciones.
Cuando por fin entendí que aquello que me quemaba por dentro era más grande que todo lo que yo podía hacer por apagarlo decidí convertirme en antorcha, y ahora soy antorcha humana, tratando de iluminar el camino de aquellos que vagan apagados o que no han aprendido a utilizar esa luz que aún en vez de iluminarles les quema y los va volviendo cenizas, a veces me fumo un cigarrillo y recuerdo que un día casi me consumo con el viento al igual que alguno de tantos que he mantenido entre mis dedos mientras el humo del mismo se esparce por la habitación, mientras mi mente se dispersa entre recuerdos de buenas y malas desiciones, de buenas y malas acciones.
Te hablé, pensando que llenarías algún vacío, pero este universo que habita en mi pecho; no es por menospreciarte ahora, pero ya no se llena con cualquier cosa. Es más, no se llena con nada.
Te invite a salir porque pensé que extrañaba mis manos rozando tus huesos a través de la delgada capa de piel que arropa cada parte de tu esqueleto, pero mis manos no murieron a pesar de que no pasó.
Quise contarte mis días, cómo hace algún tiempo, pero ya tu atención me es tan indiferente cómo la de cualquier otra persona a la que podría contarle mis males aún si le acabase de conocer en el transporte y supiera que nunca más volvería a verle.
Pensé que te extrañaba, a ti, a tus cabellos raros, a tu sonrisa y a tus ojos de loca. A tu esbelta cintura o a tus arranques de ira. Por un momento pensé que extrañaba a tu boca demeritando mis pensamientos, mis acciones, pensé que me extrañaba a mi, a mi soportando todo eso que odiaba de ti solo porque en mi inmunda e inmensa tristeza de alguna forma creía que te amaba.
Ni te quise hablar a ti, ni quería salir contigo, ni quería contarte nunca más nada. Ni te extrañaba, ni a tus cabellos, ni a tus ojos ni a tu sonrisa ni te extrañaba a ti de ninguna forma.
Pero me di cuenta que si extrañaba algo, y era esa imagen, esa persona que nunca fuiste pero que por amor, que por un amor errado y enfermo yo había idealizado. Pero esa mujer a la que extraño, a la que ame, a la que aún amo y que siempre amare. A la que siempre podría ver sonreír, y sorprenderme con mis dedos enredados en sus cabellos extraños. A la que si la vida me permitiese yo con gusto me quedaria para siempre, clavado, ahí, en sus clavículas. Esa mujer nunca existió. O quizás lo hizo, pero solo en mi cabeza, y así será tal vez de siempre en siempre. Oh bella mujer fruto de mis problemas mentales, yo siempre te tendré aquí, y tú así serás, bellla, pero solo en mi cabeza, y solo para siempre.
Y no te odio en absoluto porque a pesar de que hubo veces que me hiciste sentir pequeñito como el Bosson de Higgs, hubo veces que con mis dedos enredados entre tus cabellos de color extraño me sentí gigante, pero oh, maldito síndrome de Don Quijote. Solo era un molino más entre tus vientos, entre tu vientre; y todo aquello que sentía, todo aquello que creía que tú sentías por mi solo una proyección de mi agradable locura temporal. Muchas veces preferí fingir estar loco, antes que aceptar que en mi cordura era consciente de que entre tus brazos solo había un espacio, pero un espacio que no me pertenecía ni habrá de hacerlo nunca más, por muy loco que pueda volver a estar.
Hay fuerzas más poderosas que la voluntad de los dioses.
El destino es una.
El amor es otra.
Y fue así que vino a mi memoria cuando fuiste mi gata y ronroneabas en mi pecho, amasabas mi alma y maullabas entre mis brazos... Hasta que un día saliste por la ventana y nunca más volví a ver tus patitas, nunca más tus garritas se enterraron en mi piel. Nunca más volví a sorprendeme con alguno de tus cabellos, de tu melena felina, pegados a mi ropa, nunca más tu aroma viajo conmigo. Y así cómo un día fuiste mi gata, hoy me trago la incertidumbre de saber que quizás hoy estarás maullando, ronroneando en la casa de alguien más, en los brazos de alguien más...
-Germán Miranda. (Caricias Felinas)
Normalmente en Tumblr solía compartir demasiadas cosas. Muy destacables, muy creativas. Eso se fue fundiendo con mi antigua relación y con el paso del tiempo. Pero primordialmente porque yo lo permití y yo lo decidí. Hoy una vez más les comparto un cachito de mi piel. Y es que tenía ganas de hacerlo, aunque me lean cientos y me presten atención 3 o 4 yo me doy por bien servido. Pues al creador a final de cuentas lo único que le interesa, lo único que le llena es que su obra sea apreciada.
Me cuesta un poquito de trabajo creer que después de tantas cosas, a pesar de que tengo muchas deudas, muchas personas a las cuales ver. Me cuesta que a pesar de todo esto que tengo pendiente, todo vaya bien en mi vida. Y es que suelo tener etapas buenas pero normalmente termino autosaboteandome y las convierto en etapas terribles.
Me ha costado algo de trabajo aprender a estar solo pero me alegra mucho haberlo estado y no haber intentado llenar el vacío de una persona con el paso de muchas otras por mi vida, por mi cama o por algúna parte de mi ser.
Me cuesta creer que todo va bien, pero que bueno que así sea, hace un par de días se me salieron unas cuantas lágrimas en el trabajo porque me sorprende el nivel de responsabilidad y de carácter que tengo cuando vuelvo a ser yo. Este año lo inicie con todo, porque el año pasado me tomé el tiempo necesario de introspección, de depresión, de lo que sea. De estar hundido en una sensación que parecía interminable, que no me permitía siquiera levantarme de la cama para conseguir lo básico necesario para mí supervivencia. De verdad que no le deseo a nadie el descuido de la salud mental al que había llegado. El deterioro personal, físico, mental. A nadie le deseo ver pasar la aguja del reloj del 3 al 3 nuevamente en la misma posición y con toda la incertidumbre que puede existir en el mundo, en la palma de sus manos.
Hoy me siento bien y no sé cuánto dure, pero que dure el tiempo necesario que si bien hay veces que pensé que estaba estancado no era así, era mi destino,todo fue como tenía que ser. Todo ha pasado como debió pasar, pues mi momento es el correcto, y mi lugar es ahí, donde siempre hay alguien que me aprecia, donde siempre hay alguien que me quiere. Y a partir de ahora en siempre; estoy en mi momento, y estoy en mi lugar.
Es increíble que el año pasado no podía siquiera levantarme de la cama para verme al espejo, y hoy, al menos por hoy,cada dia soy parte de un equipo que mejora las condiciones de trabajo de al menos un centenar de personas. Y es bonito, y está bien, cómo diría irónicamente en el pasado. El punto es que, he sido muchas cosas, algunas malas y otras no tanto, casi me vi absorbido por mi entorno y por las cosas terribles que me rodearon siempre. Pero sigo aquí. Con más ganas, con más entusiasmo, y con más ideas de las que tuve nunca. Les diría que al pendiente, pero ya no trato de llamar la atención de a quien no le interesa lo que ofrezco. Porque si eres observador te darás cuenta de que yo no ofrezco mucho, pero siempre ofrezco demasiado...
Tenemos que ser capaces de creer en nuestro propósito antes de ver, es más, antes de siquiera imaginar resultados tangibles. Todo lo demás es regalar tu felicidad, dejarla a la deriva.
-Germán Miranda.
Soy el ejemplo del que luchó pa encontrar su fé.
Cuando nadie creyó en mi fue cuando me encontré.
Te invito a estar aquí, entre mi risa, entre mis ganas, entre mi tiempo...
No te obligaré que te quedes, pero ojalá tampoco tengas ganas de irte.
¿Si no es destino, si no es esto una rara clase de suerte?
Entonces cómo escribía sobre ti sin saber que a pesar de conocerte me iba a tocar pronunciar tu nombre con una entonación diferente. Con un sentimiento más fuerte. Yo no sé tú pero a mí poco me importa el pasado, aprecio el arte de lo que fue, pero hace tiempo viví estancado en el pasado durante mucho tiempo. Por eso ya ni soy amigo del tiempo ni confío en el amor que suele deteriorarse con el mismo.
Podrás mirarme con tus ojos felinos y llamarme loco pero pronuncie mil veces tu nombre antes de saber que esto se volvería un caos, y mira que yo vivo convirtiendo todo lo que toco en un caos, lo rompo para ser más franco. Pero como podría romperte si desde que te conocí, te conocí hecha trizas, y ahora que tu nombre en mi voz suena de otra forma no es, ni espero algún día sea mi intención arreglarte porque me gustas rotita y es divertido, aunque no te miento, también frustrante no saber armar tu rompecabezas, y que aún con todo eso y lo que no me gustas, y lo que me abrumas. Y lo mucho que hablas para poder decir algo que cualquier otra mujer resumiría en tres palabras igual perdería mi tiempo escuchandote durante horas aunque cuando el odioso sonido de tu voz me duerma y después me toque despertar sé que dolerá saber que tocará olvidarte como tiene uno que olvidar o hacer como que olvida todo aquello con lo que se encariña, aquello a lo que lo que uno se acostumbra, aquello a lo que uno ama y a final de cuentas nada de eso importa, un día se va... Todo eso que uno anhela y que siempre llega, pero que también siempre se va dejando un vacío en el pecho que jamás se puede volver a llenar, y que por el contrario, mientras más uno ama, y eso que se ha amado se larga sin más, el vacío más grande se vuelve.
-Germán Miranda
Yo quería que tus caricias fueran eternas,
Acariciar tu cabello hasta que te duermas,
Cuidarte por si te enfermas.
Yo pensando que volverá y a lo mejor ni me recuerda...
Llueve- Sucia Elegancia, Rest In Peace