I can show I'll be the one | Hadley & Dylan.
Participan: Hadley Gray & Dylan Becker.
Marco de tiempo: Tonight. We are yoouuung (8). Ok no.
Lugar: Es secreto, pls.
Notas generales: Soy muy cursi a veces, yay!
Las sorpresas no eran su fuerte, nunca lo habían sido y no esperaba que eso cambiase ahora que tenía novia, pero esta vez se esforzó por organizar todo aquello. Siempre estaba perdido por las tardes o al menos no había rastro de él en los pasillos, algunas veces era porque se la pasaba en la biblioteca y otras por quedarse en ese sitio que había encontrado para dejarlo más o menos presentable, antes de mostrárselo a su novia. Recordaba bien el día que ella le mostró el jardín secreto que tenía y sabía que en cierta parte debía mostrarle su lugar secreto también.
Sin embargo el de él era un desastre total, siendo un chico y a como era él, no le molestaba, quizás a ella tampoco, pero no se sentiría cómodo llevándola a un mugrerío como el que tenía. Tardó bastante en poder deshacerse de toda la suciedad y demás, sin embargo sabía que había valido la pena al verlo, tan limpio y decente. Ahora podía llevarla hasta el mismo y no sólo eso, sino que también le podría mostrar la sorpresa que le había estado preparando al cabo de los días, algo que también lograba que se retrasara en la limpieza de su sitio secreto.
Le envió una lechuza para avisarle que se encontrarían en el Gran Salón y después la llevaría hasta donde debía. Estaba nervioso, primero porque no sabía si le gustaría a la chica el lugar y segundo, tampoco tenía idea de que pensaría respecto a la sorpresa. “¿Qué tal si no le gusta?” Pensaba repetidamente en su cabeza, pero intentaba alejar tal idea tan rápido como llegaba.
Una vez que estuvo en el Gran Salón, inhaló hondo y exhaló con lentitud, de cierta manera lo había hecho para poder relajarse y dejar de sentir esa ansía y nervios que le invadían cada vez que la veía, especialmente ahora que le iba a mostrar una de las cosas más especiales para él, por decirlo de cierta manera, ya que ella era lo más especial e importante que había en su vida y simplemente quería demostrárselo para que no tuviese dudas de su amor y de todas las palabras que le decía, porque todo lo que él le decía era de corazón, era totalmente sincero cada vez que le decía “te amo”.
Había logrado controlar sus nervios, hasta que la vio llegar, fue en ese momento cuando su estómago se revolvió y una sonrisa idiota se dibujó en su rostro, siempre le ocurría cuando estaba a su lado y seguramente ya lo habían notado todos. Tomó su mano al tenerle cerca y entrelazó sus dedos, para acariciar el dorso de su mano con dulzura. Se inclinó y plantó un beso sobre sus labios con dulzura, sonriente por aquello. - Hola, mi amor. Luces preciosa, como siempre. ¿Lo sabías? - Murmuró con una sonrisa de oreja a oreja, sin soltar el agarre que tenían sus extremidades.












