dictadurafemicida
¿Cómo decir lo que no sé ni sentir? ¿Cómo darle cuerpo, en este cuerpo, a lo que desmembra por dentro?
Hay oscuridades necesarias poéticas y eróticas que seducen a manotazos los resabios de cordura. Oscuridades revolucionarias afectadas y audaces que cuestionaron al rey y al presidente al papa, al director, al médico y al paciente. Oscuridades muy profundas agujeros infinitos receptores de un mundo demente que a punta de espada amontona en trenes de eternas distancias. Hay oscuridades despiadadas que atiborran alertas impulsos de carrera veloz hacia rincones inmundos suciedad no basura suciedad pulcra mascaradas de venecia giro y contragiro de licores vencidos danza de un vals violento que sobreviene ante la única persona en toda la velada desnuda, presente aterrada por las puertas putrefactas del cielo. Hay oscuridades blancas vestidas en tules y sedas elocuentes las visten sonrientes los verdugos.
¿Cómo decir lo que no sé ni sentir? el desprecio, el temor, la constante angustia que acapara cual Hades en las puertas del infierno la última balsa que intentó zarpar al océano. ¿Cómo darle cuerpo, en este cuerpo, a lo que desmembra por dentro? arar la tierra, encender velas que guíen el camino de vuelta para las desaparecidas en dictadura femicida.












