UN NUEVO COMIENZO CON LA DANZA
Mi mundo de fantasía
Erase una vez, en la angosta y alargada ciudad de San Alfonso, una pequeña niña de diez años llamada Alicia, se encontraba recorriendo el borde del famoso lago de los justos.
Alicia, quien a su corta edad ya era conocida por su gran peso y estatura, no dejaba de pensar en lo triste que era su condición y lo bien que combinaba sentir pena y sentarse a observar el lago al mismo tiempo.
-¿Por qué me veo distinta al resto? - le preguntaba Alicia al lago.
-¿Será que algún día podré ir a la escuela en paz sin que me llenen de malos comentarios? - seguía preguntando.
“Y ahora soy la estúpida loca que habla con el lago porque no tiene amigos”. -pensó
Sus padres estaban preocupados por lo difícil que era estar en un lugar en donde su hija Alicia fuese aceptada, “Al” como la llamaban en casa, no tenía amigos, la gente sólo se burlaba de ella. Su vida escolar era casi semejante a un campo de tortura, la habían cambiado de colegio dos veces y la situación no hacía más que empeorar.
Alicia sufrió de sobremanera durante su periodo de adolescencia y mientras ella crecía, también aumentaba la brutalidad de los insultos que recibía, esto afectó de tal manera a la muchacha, que dentro de sus pensamientos en extrema angustia, tomó decisiones igual de extremas.
Una de las tardes en las que Alicia visitó el lago en busca de paz, luego de haber sido rechazada hasta por sus profesores durante la mañana de ese mismo día, la joven pensaba -siento que no hay motivos ni fuerzas para seguir aquí- mientras tocaba el agua con sus pies descalzos y observaba las ondas que producían sus lágrimas al caer en el agua - el mundo ya no es para mí más que una imagen gris, en donde la gente no ve más allá de sí mismos- dijo.
Entonces, la pena y la tristeza, llevaron a que Al, mediante una sobredosis de medicamentos, intentara acabar con su vida, sus padres no sabían como se sentía.
La joven fue encontrada inconsciente minutos después por el guardabosques de San Alfonso, quien apresuradamente decidió llevarla a la clínica más cercana, logrando salvar su vida.
Luego de este terrible hecho, sus padres decidieron que una vez más, Alicia, siguiera un régimen alimenticio mientras cursaba su rehabilitación, para que así pudiera sentirse más cómoda con ella misma y evitar todo lo que hasta ese momento le hacía sentir mal, esto no dio gran resultado. Puesto que, al igual que todos los intentos por terminar con la obesidad de Al, terminó en fracaso, fue empeorando su salud mental, ya casi no existían esperanzas de que su cuerpo cambiase.
Durante el periodo de rehabilitación el cuadro de depresión se agravó, no quería seguir luchando. Entonces, su madre le aconsejó salir con ella a caminar por ahí cerca, como cuando Al era pequeña y así poder despejarse, no muy convencida la chica aceptó la propuesta.
Mientras caminaba junto a su madre por las calles de la ciudad comenzó a transitar cerca de ellas un carnaval, dentro de este, toda la gente baila y gozaba, se les veía muy contentos. Alicia queriendo acabar con la amargura que llevaba dentro comenzó a bailar sin previo aviso y dejando atrás a su madre, quien observó sorprendida la felicidad que en ese momento había poseído a su hija.
Mientras Al disfrutaba la música, un grupo de muchachos de su edad se le acercaron, un poco atemorizada de que se burlaran de su físico, trató de huir, pero fue imposible, la cantidad de gente que estaba a su alrededor se lo impedía, ya ni rastros habían de su madre, inmóvil. La muchacha enfrentó a los jóvenes, sin pensar en que ellos sólo querían felicitarla por lo bien que bailaba y la seguridad que demostraba al hacerlo.
En ese momento, le ofrecieron participar en la academia de danza a la que pertenecían, Al no podía creer la amabilidad y sinceridad con la que la estaban tratando y rápidamente contestó: -¡Si!, ¡claro que si!. Luego de conversar con sus padres, Alicia comenzó a asistir a sus primeras clases de danza en la academia de La Nueva Nación de Artistas Regionales.
Con el pasar del tiempo la joven tenía muy buena relación con todos los que conformaban el grupo, lo pasaba muy bien cuando compartía y bailaba con ellos. Luego de unos meses Alicia había bajado de peso de manera considerable, se sentía muy feliz de sus logros y de sus nuevos amigos quienes la apoyaban en cada momento.












