Para serte honesto no necesitaba que me trataran mal. Suficiente tenía conmigo mismo cuando las cosas que me pasaban me hacian sentir cada vez peor.
Hubo un momento en el que me decia a mi mismo, tengo todo pero aún así sigo con el vacío más grande en el que me hayan sumergido...
Esta primera carta se la dedico a mi madre, la única que sin ningún motivo dudo de mi existencia.
Aleja













