Debo aceptarlo, me cuestan estos días dónde no sé de ti. Me preocupa mucho porque tengo un poco de miedo de perderte... confío en ti, pero te extraño. Sé que vendrán más días así y respeto tu tiempo, sin embargo mi mala costumbre egoísta, desea saber de ti a cada momento. Seré paciente, abrazare tu ausencia y disfrutaré tu compañía, porque esto que siento no es un amor a medias, se llama libertad.















