Nombre completo: Astaroth // Asael
Fecha de nacimiento: ???
Género: No Binario
Orientación sexual: Bisexual
Nacionalidad: Proveniente del infierno
Ocupación: Recolector de almas
Especie: Ángel caído
Edad: ??
Padres: Satán (adoptivo)
Película de la que proviene: Silly Symphony Hell's Bells
Descripción psicológica:
Astaroth es un demonio bastante tranquilo, a decir verdad. Se dedica a realizar su función, y poco más, ha sido así desde hace muchos siglos. A diferencia de sus hermanos, y quizás debido a los dones que le fueron concedidos en su vida pasada como ángel, Astaroth no trata de hacerle mal a la humanidad. No provoca enfermedades ni masacres. Él se mantiene al margen de forma pacífica.
No es una persona fría, a pesar de su aspecto intimidante. Es consciente de que da miedo, y hay que admitir que a veces se aprovecha de su físico para provocar respeto. Pero no es tan duro como le gusta aparentar.
Habilidades: Al ser un demonio, Astaroth tiene las habilidades de poder sentir la presencia de otros seres sobrenaturales, así como fuerza, teletransportación y cambio de forma (usualmente en su entidad femenina, Astoreth)
Poderes: Puede ver el presente, el pasado y el futuro de cada persona.
Objetos mágicos en su posesión: Ninguno.
Historia:
La historia de Astaroth se remonta, de hecho, al principio de los tiempos, cuando no era más que un ángel menor y el mundo, tan solo un experimento del Dios Creador. El Todopoderoso decidió asignar características y temperamento a los ángeles que conformaban su reino. Se percató que debería de contar con la ayuda de uno de sus ángeles, y a éste lo dotaría de gran sabiduría, más que a los otros. Este pensamiento del Creador era con la finalidad de que lo apoyara en custodiar y dirigir el cielo, que le permitiera facultad de enseñanzas y conocimiento a los hombres con el don de la razón y la ciencia.
También Dios, en su sentir, pensó que este ángel debería de ser hermoso, culto, y con deseos de discernimiento y que estuviera lleno de misericordia, además debería de ser benévolo con toda su sabiduría. Así pues, Dios decidió seleccionar a un pequeño ángel, siendo el que tuvo el privilegio de ser escogido, éste tenía un aspecto de cariñoso y simpático, a quien llamó Asael, y le otorgó el permiso de aprender todos los conocimientos posibles y que se llenara de grandes sabidurías, lo transformó como el Ángel de ciencia y con el don de conocer el destino, tanto en las condiciones de los seres humanos como en lo celestial.
Asael tuvo la gracia de acompañar a Dios por distintos lugares, le enseñó y recibió lecciones buenas por parte del creador. Este demonio tenía una mente tan brillante e inteligente que le era fácil adquirir y guardar conocimientos, estos le permitían percibir la realidad de quienes buscaban su auxilio.
Al pasar el tiempo, la humanidad acudía donde Asael en busca de apoyo, mientras tanto a Dios lo aislaron y lo anularon. Se podía entender quizás que era para no fastidiar al creador, la realidad era que el ángel que él había elegido como su mano derecha, estaba suplantándolo y dejándolo a un lado, porque de alguna manera estaba conquistando su espacio.
Dios le había otorgado como obsequio a Asael la potestad de manejar a su antojo la llamada línea del destino, lo que traduce que cuando un individuo requería de su auxilio tenía todo el poder para concederlo; para este momento, ya el ángel se estaba comportando como si fuera un pequeño Dios, incluso los humanos se habían atrevido a construirle templos en Israel. Habían otros Ángeles que no estaban de acuerdo con el regalo que Dios Todopoderoso le había dado a Asael, pero sucedía que el creador siempre lo estaba protegiendo y amparando, y éste se jactaba demostrando que él había sido el elegido. Con el pasar del tiempo este ángel resultó ser uno de los más venerados y elogiados por quienes acudían a él, además por el poder y piedad que transmitía.
Su poder lo hizo observar lo que realmente era el infierno y la tierra, en muchas ocasiones demostraba su ira y su conocimiento, y en varias oportunidades le provocaba abandonar el cielo, pero su infinita misericordia no se lo permitía. De manera que, se ganó la confianza y el aprecio de los ángeles, lo que hacía que se acercaran a Asael en busca de ayuda para solventar sus inconvenientes, ya no recurrían ni buscaban a Dios. Asael, gozaba de la fuerza y el poder sobrepasado por sus demostraciones de lo que le concedía a muchos humanos en condiciones sobrenaturales.
Dios, dándose cuenta de todo lo que estaba haciendo Asael, y en desacuerdo, le llamó la atención y lo reprendió. Sin embargo, el ángel astuto le aseguró que no debería de guardar toda su sabiduría para sí, que lo más correcto era compartirla tanto con los humanos y con el mundo divino. Dios no estuvo de acuerdo y se lo prohibió, pero Asael lo hacía de forma oculta y secreta, arreglaba los problemas y practicaba apostando por hacer un mundo mejor. Este ángel le manifestaba gratitud a los demás ángeles que lo veneraban y comenzaron a rendirle pleitesías; de inmediato Dios se percató y se enfadó por el engaño y la traición de Asael, lo que causó que lo expulsará del cielo sobre una bestia y le señaló que jamás regresará a su reino.
Asael vagó por el mundo en soledad durante algunos años, hasta que el destino le llevó con los Grigori, los ángeles que estaban custodiados para vigilar a los humanos. Si hubieran seguido su deber divino, tendrían que haber repudiado al ángel desterrado; pero la suerte quiso que ellos también ocultasen un terrible secreto, dado que estos ángeles habían empezado a tener relaciones con humanas. Así pues, Asael se quedó con los Grigori durante mucho tiempo, hasta que finalmente Dios descubrió aquella aberración que había ocurrido entre su creación, y desterró a los Grigori al Infierno.
El ángel, de nuevo abandonado, se hundió en la más profunda de sus miserias, hasta que apareció uno de los demonios mayores, Satán, para ofrecerle refugio. Para aquel entonces, Asael estaba desesperado, así que aceptó el trato, convirtiéndose definitivamente en Astaroth.
Datos de interés:
Lleva siglos bajo su forma masculina. Rara vez acude a la femenina, solo si es estrictamente necesario. Esto se debe a que cuando fue expulsado del cielo, aquel era su aspecto.
Tiene tres demonios ayudantes; Aamon, Pruslas y Barbatos
No es algo de lo que hable demasiado, pero aún guarda contacto con uno de los que fueron sus hermanos angelicales, Semyazza. Acude a él cuando está desesperado.
Estuvo siglos alejado de la humanidad después de que, durante la caza de brujas del siglo XVII, asesinaran a su amante. No volvió a ayudar a nadie hasta 1957, cuando conoció a Damballa.
FC: Pablo Schreiber











