Definimos la inteligencia emocional es la habilidad relacionada con el percibir, entender y asimilar diferentes emociones y sentimientos tanto en nosotras/os mismas/os como en las demás personas.
Considero que, en general, tengo una buena gestión emocional. Suelo ser muy precavido con lo que siento y cómo lo expreso, especialmente en situaciones sociales o en momentos de tensión. Tengo una gran capacidad para identificar mis emociones y comprender de dónde provienen. Sé reconocer cuando algo me está afectando y puedo verla llegar, reconocer su forma, y con cierta claridad, entender de dónde brota la emoción.
Sin embargo, reconozco que hay emociones con las que aún tengo dificultades, especialmente la ira y la agresividad. En esos casos, me cuesta más contenerlas, y a veces las expreso de forma muy evidente, como si se me escaparan sin poder evitarlo. Aun así, intento mantener la calma y pensar antes de reaccionar, aunque no siempre lo logro.
Por dentro, cuando la ansiedad me toma de la mano, puedo entender su origen, pero no siempre conducirla. pero no siempre logro calmarme o actuar con serenidad en el momento, no siempre logro calmar el temblor que deja en mi pecho. Y eso me recuerda que, aunque he cultivado una buena relación con mis emociones, aún hay jardines que necesitan cuidado: la paciencia de la autorregulación, la calma en el centro del huracán.