Los hatti o hatianos fueron un pueblo aborigen de Anatolia central (actual Turquía) que apareció por primera vez en el área alrededor del río Kizilirmak. La creencia predominante es que eran nativos de la región, aunque se ha sugerido que migraron al área en algún momento antes del 2400 a.C. La región fue conocida como «Tierra de los hatti» desde aproximadamente el año 2350 a.C. hasta el 630 a.C., lo que da testimonio de la influencia de la cultura hatiana allí. Hablaban una lengua llamada hático y no parece que hayan tenido una lengua escrita propia, aunque utilizaban la escritura cuneiforme para los tratos comerciales. Como la región era muy boscosa, los hatianos construían sus casas de madera y se ganaban la vida comerciando con madera, cerámica y otros recursos. Su religión se centraba en el culto a una diosa madre que garantizaba el crecimiento de sus cosechas y la salud del ganado. Tenían animales domésticos y fabricaban ropa y mantas con lana de oveja. Como sociedad agraria, también domesticaron los campos y plantaban cereales de los que obtenían su sustento principal, aunque también complementaban su dieta con la caza. Sin embargo, dado que su religión se basaba en el concepto de que todo en la naturaleza era sagrado y poseía un espíritu divino, no parece que la caza, empleada para obtener carne, fuera una práctica habitual y puede que solo se practicara en festivales específicos en los que participaba la realeza.