lo primero que hace al adentrarse a su habitación es arrojarse sobre la cama, como si de pronto los últimos treinta minutos de la ceremonia la hubieran cargado con peso suficiente para agotarle en segundos. “eso fue una locura” mano masajea el cuello en lo que mira a compañero de cuarto, casi esperando a que susodicho le de instrucciones porque está claro que si remy decide ir, irá detrás. “¿estás bien? ¿bebiste de la coma?” inquiere entonces, intentando manejar un problema a la vez. / @remvvs.










