☆ — based on this ( @mverta )
un par de semanas atrás, hubiese podido decir con orgullo que sin duda alguna, era de la clase de personas que no se metía en los asuntos de los demás: vive y deja vivir se había convertido en su lema de vida. sin embargo, había perdido la cuenta de cuántas noches había dormido mal gracias a las fiestas de su vecine, e iba a tener que hacer algo al respecto antes de que su valentía se desapareciese, valentía que quizá había adquirido después de un par de shots de tequila, pero eso no tenía que saberlo nadie. subió de dos en dos las escaleras que daban a la puerta del otro apartamento, y tocó la puerta un tanto impaciente, con todo un discurso preparado para quien fuese que le abriera la puerta; plan que se vio titubeante al dar con aquel lindo joven que no se veía mucho mayor que ella ( todo hubiese sido más fácil de ser un viejo, o algo así ), y dudó entonces un segundo antes de hablar. “ hola — eh, buenas noches. soy tu vecina de abajo. ¿podemos hablar un segundo? ”










