( it’s a small world.)
La incomodidad en aquel festival era notoria en la alemana. Para nada fanática de espacios con mucho ruido y estimulantes, mucho menos en un mar de personas a quienes no conocía, aquello se volvía un verdadero calvario. Sin embargo, su propósito era más grande que cualquier mal rato que pudiese estar teniendo. Tras meses de no saber nada de su hermana mayor había decidido tomar cartas en el asunto, buscarla por su cuenta aún cuando eso significaba inmiscuirse en un viaje lleno de incertidumbres y sin pista alguna. Su objetivo era buscar a aquellas personas con las que, tras hablar con el mejor amigo de Klara, intuía la mayor se relacionaba al aceptar estos viajes que tan irresponsables se le antojaban a Agnes.
Aún no había reunido el valor de hablar con nadie, su bolso colgado al hombro repleto de fotografías de su hermana mayor como herramientas que pudiesen resultar útiles a la hora de identificarle. Suspiro abandonó sus labios y con temblorosas palabras y tambaleantes dígitos, palmeó el hombro de la primera persona con la que se cruzó, intentando comenzar aquella búsqueda de una buena vez por toda. —Mmh, hola.— Pésima para las interacciones sociales, esperaba dejar atrás por unas horas aquella introversión que tanto le caracterizaba. —No quiero molestarte pero ¿vienes con la agencia de Paradise?— Inquirió, ceño fruncido, mordiendo su propio labio inferior, signos de nervios presente. —Si es así ¿podría preguntarte algunas cosas?—









