HOJA EN BLANCO.
Siempre pienso es escribir. Todos los días me gustaría hacerme un rato para sentarme en la compu y tocar las teclas creando algo que sale de la cabeza, o del cuore, va por los bracitos, llega a las manos, a los dedos, y pum! sale. Cada día off que tengo pienso en agarrar la compu y encarar para un cafecito, sentarme y ponerme a escribir. Pero me asaltan las excusas: A qué cafecito? En qué voy? Y pero si me quedo sin batería? Me da verguenza ir sola a sentarme a escribir y que alguien pueda entender lo que estoy haciendo y hasta lo lea de reojo. La otra es: ¿a quién le escribo? porque amo escribir, pero también siento que hay cosas que quiero compartir con gente, con quien quiera leerme, con miles que sé que pueden estar sintiendo lo mismo. Y verguenza otra vez.... porque si me lee quien no me conoce, ponele. Pero, ¿si me leen los que sí? Inevitable pensar que me van a juzgar. Inevitable no aprovechar a esa vocecita para no sentarme, como ahora. Inevitable que me desvele cada dos por tres por no estar haciendo lo que tengo ganas de hacer (otra vez).
A veces siento que si escribo ciertas cosas, cierta gente se va a asombrar, otra a desilusionar, otra a avergonzar y alguna que otra a alegrar. Porque a mi me gusta escribir sobre las cosas que siento, viste? Sobre lo que me va pasando por el cuerpo a medida que pasan los días, los momentos, las fechas, las anécdotas, las pandemias... la vida. Y se me va la propia adentro de algo para que no salga una parte medio impulsiva de Florencia. Medio ida. Medio eufórica. Medio intensa. Medio miedosa. Medio dispersa. Medio ridícula. Medio asi... como soy. Pero imaginate si Rosana Arbelo se quedara con las ganas de escribir música. ¡Imaginate! mi mundo sin sus canciones y la de tantos otros autores que me hacen cantar a los gritos, bailar desquiciada, erizar los pelitos, remontarme a momentos, recordar personas, revivir paisajes, uff... hasta llorar.
Captaste la comparación que me autotiré con Rosana, no? JA.
Cuestión, me parece que voy a dejarme de joder, a parar con las vueltecitas y a soltarme por acá. Delante de un pantalla, sea en casa o en un café. Quiero contar lo que pienso y lo que siento. Quiero liberar un montón de cosas que no puedo compartir con nadie más, para compartirlo con todos los que quieran leerlo. Quiero no tener más miedo ni verguenza. Quiero ser cien por ciento yo. Auténtica. Y me la voy a bancar.
Empiezo hoy.















