Cozy day in
seen from United Kingdom
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from Peru
seen from Peru

seen from Türkiye

seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from Germany
seen from Germany

seen from France
seen from United States

seen from Germany

seen from United States
seen from Malaysia

seen from Türkiye
seen from Türkiye

seen from United States
Cozy day in
Una vez coincidí contigo:
Una flecha, dos pechos,
Mis ojos dudaron,
Pero mis piernas flaquearon,
Y en un segundo entendí,
Que lo tuyo es sostener.
Rosas rojas,
Labios tintos.
Cortinas azules,
Un amanecer.
Uno más uno: dos,
¿En qué momento desaparecí yo?
Trenza tus historia a la mía,
Susurrame el final,
Y cuando las gotas de agua,
Caigan del suelo a la luna,
Es cuando yo te voy a dejar de amar.
Y, Erán
HOJA EN BLANCO.
Siempre pienso es escribir. Todos los días me gustaría hacerme un rato para sentarme en la compu y tocar las teclas creando algo que sale de la cabeza, o del cuore, va por los bracitos, llega a las manos, a los dedos, y pum! sale. Cada día off que tengo pienso en agarrar la compu y encarar para un cafecito, sentarme y ponerme a escribir. Pero me asaltan las excusas: A qué cafecito? En qué voy? Y pero si me quedo sin batería? Me da verguenza ir sola a sentarme a escribir y que alguien pueda entender lo que estoy haciendo y hasta lo lea de reojo. La otra es: ¿a quién le escribo? porque amo escribir, pero también siento que hay cosas que quiero compartir con gente, con quien quiera leerme, con miles que sé que pueden estar sintiendo lo mismo. Y verguenza otra vez.... porque si me lee quien no me conoce, ponele. Pero, ¿si me leen los que sí? Inevitable pensar que me van a juzgar. Inevitable no aprovechar a esa vocecita para no sentarme, como ahora. Inevitable que me desvele cada dos por tres por no estar haciendo lo que tengo ganas de hacer (otra vez).
A veces siento que si escribo ciertas cosas, cierta gente se va a asombrar, otra a desilusionar, otra a avergonzar y alguna que otra a alegrar. Porque a mi me gusta escribir sobre las cosas que siento, viste? Sobre lo que me va pasando por el cuerpo a medida que pasan los días, los momentos, las fechas, las anécdotas, las pandemias... la vida. Y se me va la propia adentro de algo para que no salga una parte medio impulsiva de Florencia. Medio ida. Medio eufórica. Medio intensa. Medio miedosa. Medio dispersa. Medio ridícula. Medio asi... como soy. Pero imaginate si Rosana Arbelo se quedara con las ganas de escribir música. ¡Imaginate! mi mundo sin sus canciones y la de tantos otros autores que me hacen cantar a los gritos, bailar desquiciada, erizar los pelitos, remontarme a momentos, recordar personas, revivir paisajes, uff... hasta llorar.
Captaste la comparación que me autotiré con Rosana, no? JA.
Cuestión, me parece que voy a dejarme de joder, a parar con las vueltecitas y a soltarme por acá. Delante de un pantalla, sea en casa o en un café. Quiero contar lo que pienso y lo que siento. Quiero liberar un montón de cosas que no puedo compartir con nadie más, para compartirlo con todos los que quieran leerlo. Quiero no tener más miedo ni verguenza. Quiero ser cien por ciento yo. Auténtica. Y me la voy a bancar.
Empiezo hoy.
cada día me aprecio un poquito más.🔮
¡Basta!
¿Por qué me sigo preguntando si lo que haré, hago o dejo de hacer es lo correcto? ¡Nada en este jodido mundo lo es!
¿Por qué sigo acabando con mi salud mental cuestionandome todo?
He deseado ser un poco más liberal, y que me deje de importar lo que los demás piensen de mi. Simplemente mostrarle mis verdadero yo, sin importar nada.
Solo mi felicidad.
No me gusta el maquillaje.
Miro imágenes de chicas con un fabuloso maquillaje, en diversas ocaciones pienso ¿qué sería si estuviera en mi piel? ¿Cómo me vería maquillada? Pero sé que me veré al espero y no seré yo; no me siento cómoda con el maquillaje, sería hipócrita si digo que nunca me he maquillado, porque lo he hecho, en realidad admiro a las personas que convierten su piel en lienzo y el maquillaje en su pintura, pero creo que ese estilo no va conmigo, aunque para una ocasión especial pagaría porque acepto que no está mal el maquillarse, me veo guapa, me siento guapa, la cosa es que no me siento yo.
No me gusta el maquillaje, porque creo que nací en una sociedad donde te ponían a elegir “si ser linda o inteligente” ¿cuántas veces no hemos hecho esa pregunta? Tampoco pienso que las chicas que son lindas y se saben maquillar son cabeza hueca, pero prefiero tener un estiló, mi estilo “cabello sin peinar y sin maquillaje” aunque un día o noche ponerme vestido, zapatillas y estar maquillada también querrá decir que esa ocasión es especial para mi.