13 años
Hace 13 años que te fuiste, 13 años que dijiste basta, 13 años de una decisión tuya, que sin que siquiera supieras cambiaste mi vida.
13 años, es mucho tiempo. Una vida. Y seguís presente. Cuántos más estarán igual? Muchas veces pensé que tal vez estabas demasiado presente. Tú. Porque mi memoria envió al subconsciente muchos nombres, apellidos, anécdotas... supongo que protegiéndome del dolor.
Pasé muchos momentos de cuestionamiento, de ira, de reflexión, de perdón y en los últimos años, el agradecimiento. Si bien nunca sabré por lo que pasaste, me enseñaste el poder de una decisión personal en lo grupal, a ver la vida con otros ojos, a celebrar cada abrazo, cada palabra linda, cada rayo de sol... a agradecer cada minuto de vida, del presente, porque nunca se sabe del mañana.
Cada vez que llega diciembre duele, y deseo profundamente que estés bien, siempre lo desee, que estés en paz.
Cada vez que llega diciembre recuerdo el abrazo que no te di, pero te juro que no lo hice nunca más, ahora abrazo como si fuera el último, abrazo como no pude abrazarte a ti.
Cada vez que llega diciembre renuevo mis ganas de seguir trabajando en la prevención del suicidio.









