Cuando arribó a la puerta de Wendy atisbó de inmediato a la felina rondando por el exterior. Una ligera sonrisa surgió en sus labios y procedió a agacharse para estar a la altura de la gatita, acercándose para acariciar su cabecita. "Hey, ¿y tu dueña?" Le preguntó. Con lo ocupado que había estado esta última semana, no había tenido ni un momento para visitar a Wendy y asegurarse de que todo marchara bien. Sabía que ella era capaz de lidiar con todo, pero no podía evitar sentirse responsable de cierta forma. No quería dejarla sola y él mismo le había ofrecido ese espacio, le costaba no indagar sobre su estado cada par de días. Ahora que la había dejado por tanto tiempo, se sentía culpable.
♡ para wendy con @snitchdorvda










