Acababa de salir de su última clase del día; a veces la incompetencia de algunos de sus estudiantes lo sacaba de quicio y este era uno de esos momentos, por lo que lo único que quería era fumar un cigarrillo --Hola, ¿tienes fuego? Olvidé el encendedor en mi oficina-- preguntó a una de las personas que se encontraban en el jardín, ya convencido de que no estaba en ninguna parte de su chaqueta.












