Verdades y rumores { xshutdowntown
Ya llevaban un buen tiempo sin ataques de titanes, al parecer estos se habían controlado por otros ¿100 años? Quien sabe, aquello seres eran tan impredecibles. Años habían pasado y las cosas habían cambiado demasiado en ese tiempo, pocos quedaban con vida, otros tanto sin algún miembro y otros tantos con serios problemas psicologicos. Casi nadie libraba las batallas sin salir herido de alguna manera, física o mentalmente. Fue una de esas las razones por las cual Armin había dejado de pelear. Después de darse cuenta de que era completamente inútil en campo de batalla, causaba más problemas que ayuda. Por esa misma razón el rubio se esforzó en otras cosas, estrategias, planes de batalla, desarrollo de armas, en poco tiempo Armin había avanzado a ser una de las mentes maestras de la guerra contra los titanes.
Aún a pesar de ser uno de los más respetados, los rumores no dejaban de correr alrededor de Arlert, pues el cambio físico que había sufrido había sido uno de los más drásticos de todos los de su generación. Dejo su cabello crecer hasta la altura de sus hombros, su cuerpo había causado que sus hombros y espalda se hicieran más anchos, había ejercitado su cuerpo lo suficiente para mantenerse en forma, teniendo un poco de músculos, su cara se había hecho un poco más tosca y su mirada más afilada, tenía madurez en la cara así que ahora recibía atención de las chicas de la legión. Más el rumor que corría porlos cuarteles no era ese, si no la homosexualidad de este chico, pues tenía fama de ser alguien "duro" y complaciente en la cama. Claro, nada pasaba de rumores pues Armin jamás lo confirmaba y las fuentes siempre eran anónimas. Las cosas no habían sido así del todo, pero esos temas tenían con indiferencia al rubio.
Solo había un problema en eso, ya no podía soportarlo, un juego de manos había llevado a lo otro y ahora Armin tenía una loca y muy extremista fantasía. Desde hacía tiempo atrás un chico había llamado su atención, más de manera física que de otra forma, pero se mantenía la intención. Así fue como termino en esa situación. Una junta muy importante para implementar nuevas armas en el entrenamiento, al lado de aquel hombre, Jean. Las manos de Armin parecía actuar por si mismas, pues una de estas había aprovechado la corta distancia entre ambos asientos, bajando desde el muslo hasta la rodilla de aquel hombre. -- Jean, ¿qué tal todo? Tanto tiempo. -- Lo hizo más a forma de saludo, queriendo tantear el terreno.




