〔 let's go out 〕
osaka, japan - w/kibum
idol ; private
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Ese mismo día uno de los eventos más importantes de la empresa se llevó a cabo en Osaka, una de las ciudades más grandes del país del sol naciente. El SMTOWN era un concierto en el que la mayoría de los artistas de la empresa SM Entertainment se presentaban y miles de fans asistían a verlos. También era un momento en que los idols de dicha compañía podían interactuar entre ellos, divertirse, pasársela bien así como olvidarse por un momento de todas las actividades que tenían programadas en sus agendas.
La líder de Red Velvet había disfrutado bastante de dicho concierto, sobre todo quedó maravillada con las excepcionales presentaciones de sus superiores, todos eran simplemente fantásticos. Durante la canción del final, entabló alguna conversación con las integrantes de SNSD así como también con otros miembros de diversos grupos pero sin duda había alguien con el cual no tenía contacto desde hace tiempo y nunca pudo captar su atención durante ese momento final. Cuando el concierto terminó y todos estuvieron tras bambalinas, Irene buscó con la mirada a aquella persona, en cuanto pudo localizarlo fue corriendo tal cual niña pequeña mientras su voz se hacía presente al momento en el que gritaba su nombre.
—¡Kim KiBuuuuum! —Exclamó con todas su fuerzas mientras llegaba casi sin aire hasta dónde se encontraba él. —Hasta que te encuentro, ¡me ignoraste allá arriba! —Mencionó mientras daba un pequeño golpe en su hombro como acostumbraba hacer. —Sólo por eso me debes una salida para compensarlo, ya que estamos en Japón es buena idea. Además tú pagas —Sabía que eso al más alto no le iba a agradar del todo más ella lo hacía solamente para divertirse un rato con él. —Te veo más al rato cuando lleguemos al hotel, ¡más te vale estar listo, eh! —Y sin más la pequeña chica se despidió de su gran amigo.
De regreso al hotel, Irene avisó a las demás chicas que saldría por un momento diciéndoles que la cubrieran por un rato. Sus prendas de vestir no eran tan llamativas, a pesar de que Red Velvet no era tan popular en Japón, sabía que SHINee sí lo era y si llegaban a encontrarla con Key, seguro se armarían un escándalo enorme. Pronto se encontró en el lugar dónde se habían quedado de ver (mismo que le mando por mensaje a su acompañante), esperando a que él no tardara demasiado en llegar.
—Si llega tarde por andar arreglándose más de la cuenta, le va a tocar pagar absolutamente todo.
Cuando Kibum salió del escenario, lo primero que hizo fue tomar prestada una botella de agua que yacía en la mano del manager de alguien más, esperando que su idol descendiera de la plataforma. Cuando volvió a prestar atención en una de sus manos, la botella ya estaba en posesión de Kibum, éste último alejándose lo más rápido posible, y no era que le preocupase que el pobre hombre le reclamase, sino que, estar con todos sus compañeros de empresa sudando en un mismo lugar era algo un tanto incómodo.
Así pues, justo cuando Kibum huía por su vida y la salud mental que le quedaba, dio un brinco al escuchar su nombre, derramando un poco de agua sobre el suelo. En cuanto se giró para ver al culpable de que casi se le saliese el corazón, Lee JinKi pasó corriendo justo a su lado, demasiado rápido como para que Kibum le advirtiese sobre el charco de agua que había formado. Entonces, el pobre hombre se estampó contra el suelo; Kibum tomando a Irene de los hombros y alejándose dos pasos de la escena del crimen. Una vez más apartados, arrojó la botella de agua a su suerte, aterrizando nuevamente en la cabeza de JinKi. Kibum ya no quiso voltear para no sentirse más culpable.
—¡Bae Joo Hyun, casi me matas del susto! —exclamó él, con las manos en la cadera y el ceño fruncido y, antes de que pudiese decir cualquier otra, un grito de dolor, demasiado dramático para ser realistas, se escapó de sus labios, llevándose una mano ahí donde la chica le había golpeado—. Tan delicada como siempre…espera, ¿qué? —se atragantó, alzando la voz siendo tan discreto como de costumbre—. ¿Quieres que yo invite solo porque te ignoré? Que diga…no escuché tu dulce voz, mi querida Joo Hyun, mis oídos están realmente mal. Pero, aun así…
Y antes de decir nada, la chica ya se había ido pero Kibum estaba seguro que había huido. Kibum suspiró, cruzándose de brazos. En otra ocasión, se hubiese enfadado pues él era todo un ahorrador; gastar en algo que no sea ropa o productos rejuvenecedores era un desperdicio. No obstante, hacía mucho que no pasaba tiempo con Irene, además, por ser el hombre…bueno, el superior, Kibum tenía el deber de invitarla de vez en cuando.
—Ok, Kim Kibum, ve esto como un acto de caridad —soltó él, juntando las palmas como si fuese a aplaudir—. ¡El karma lo compensará, el karma!
Al llegar al hotel, Kibum estaba motivado. Generalmente, después de un concierto, Kibum tenía la costumbre de relajarse un rato en la bañera pero, según su horóscopo, hoy era un buen día para tomar riesgos. Así pues, tomando todo un riesgo, Kibum tomó una camiseta sin mangas blanca y unos pantalones negros. Ok, eso era muy básico y era perfecto para poder pasear sin problemas, ¡pero! Kibum debía de tomar riesgos porque con los horóscopos no se juega, así pues, se puso una gorra roja y unos zapatos del mismo color que su amigo (bueno, casi ex amigo), Jeremy le había regalado.
Después de durar alrededor de diez minutos arreglando su cabello que se hubiesen hecho veinte sí Taemin no le recuerda que usaría una gorra, Kibum bajó al estacionamiento subterráneo del hotel, donde habían quedado de verse. Cuando se encontró con el atuendo monocromático de la chica, Kibum lo sintió realmente mal por su gorra.
—Tenía que tomar riesgos, eso decía el horóscopo —se disculpó él, muy apenado pero con confianza de las palabras de “Madám Sazú” —. Y bueno, ¿cuál es tu plan, Joo Hyun?
Más de quince minutos habían transcurrido y el susodicho no llegaba. Estaba comenzando a desesperarse e inclusive tomó de uno de los bolsillos de sus pantalones el teléfono móvil para tan siquiera enviarle un mensaje recordándole que le estaba esperando más se vio interrumpida por una voz masculina. De inmediato no hizo más que mirarle encontrándose con una no tan agradable sorpresa, las prendas que el más alto vestía no eran para nada discretas, lo único de ese estilo era la gorra que portaba sobre su cabeza. —¿Qué parte de “usa algo no tan llamativo” no entendiste? —Mencionó casi colocando una expresión de fastidio la cual cambió completamente a una más relaja cuando escuchó la excusa de su acompañante. —Claro, los horóscopos —Dijo demasiado divertida.
—El plan es… —Comenzó a decir pausando en seguida. La verdad es que ni ella misma tenía un plan, lo único que sabía era que saldrían, eso debió de haber planificado desde el inicio además estaba el punto en el que ella no conocía nada sobre Japón ya que eran contadas las veces en las que había visitado aquél país, en cambio KiBum ya tenía bastante experiencia puesto que desde hace ya varios años sus visitas a Japón eran mucho más frecuentes gracias a las promociones y conciertos de SHINee. —No tengo un plan, hehe —Al fin se atrevió a decir algo mientras dejaba escapar una risita nerviosa.
—Ya que tú conoces Japón mucho mejor que no, deberías darme un tour o algo parecido. Por lo menos llevarme a comer a algún lado, yo que sé —Comenzó a excusarse pensando lo lista que podía llegar a ser. —Estoy segurísima que conoces muchos lugares —Inquirió mientras asentía repetidamente con su cabeza. —¡Serás mi guía de turistas! Igual no sé mucho japonés y tú eres el todopoderoso que sabe todos los idiomas del mundo —Bromeó divertida haciendo énfasis en la palabra “todopoderoso”.