Tragedia en la tragedia en la tragedia... @venenewsperu La noche del martes último, Anadelis Torrealba (33), una expolicía natural de Yaracuy, Venezuela, se acurrucó en el interior de la garita de policía situada al frente de la embajada de su país, en la avenida Arequipa, se cubrió con una casaca, cerró los ojos y trató de dormir. Horas antes, al mediodía, la dueña de la habitación en la que vivía, en San Juan de Lurigancho, la había echado a la calle. Anadelis le debía dos meses de renta. Con el cierre de Gamarra, su lugar de trabajo, se había quedado sin ingresos. El último sueldo le había alcanzado solo para comprar comida. No sabía adónde ir. Había escuchado que su gobierno estaba enviando vuelos para repatriar a los suyos. Con esa única esperanza, juntó sus pocas pertenencias y se fue a la embajada. Ese martes, y también el miércoles, Anadelis estuvo junto con las decenas de venezolanos que reclamaron a viva voz ser registrados por los funcionarios diplomáticos para partir en el próximo vuelo a casa. Muchos, como ella, habían sido desalojados por sus arrendatarios. Allí estaba Robert Jaimes (33), un tachirense que había sido echado de su habitación, en la Urbanización Musa. Y Luis Yepes (23), quien le había rogado al dueño de su cuarto que dejara quedarse a su mujer y a su hija de 4 años mientras él encontraba algún sitio que los recibiera. El miércoles, Anadelis, Robert y Luis pasaron la noche cerca de allí, en el Parque Cervantes. En el lugar también estaban Yosibel del Carmen y Tony Godoy, quienes habían dejado sus viviendas por voluntad propia porque ya no aguantaban ser una carga para quienes los acogían. La mayoría de ellos no habían comido nada en todo el día hasta que un vecino les llevó jugos y sánguches. Ninguno tenía claro qué hacer. Anadelis no tenía un sol en los bolsillos. . . . . . #peru #iggersperu #lima #venezuela #humanidad #auxilio #apoyo #ayuda #sosvenezuela #migrantes #vuelohumanitario #conviasa (en Peru) https://www.instagram.com/p/CAYTofjptXE/?igshid=1xlfsuqslnt7f










