Sí, toda la gente que nos trata de matar es igual de importante para nosotros. Está mi amada maestra Ylva, la noblísima Inquisición, todos esos amigos tan distinguidos de Lord Taicitus, el pasado completo de Viejito Mentor Sigfrid, el antigüo empleador de mi querida Bastille, probablemente Tol Rauko y [se mira un apunte borroso en la mano] Lady Smelliot de los Crocs.
Ilena Ström











