Un día que te encuentre ebrio, te diré lo tanto que gustas, solo así podre, por que se que me dirás la verdad, si te gusto o no, y se que me seras sincero. Mientras tanto, puedo seguir ocultando el brillo de mis ojos cada vez que te vea, con tu chaqueta café, con tus hermosos y gigantescos ojos, con tu piel blanca, y con tu cigarro en los labios deseando que sean mis labios.
Solo hasta entonces seguiré deseándote.














